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30 de abril de 2025

CARRERA POPULAR BOLLULLOS DE LA MITACIÓN 2025

El Club Atletismo Guadiamar se creó el 1 de julio de 2012 en Sanlúcar la Mayor, y acogió a la mayoría de los integrantes del extinto Club Atletismo Olivares, que se había fundado en febrero de 2009, y que tuvo una corta vida. 


Yo me uní al Guadiamar en primavera de 2014, y estuve en él hasta que se disolvió, en 2019. En teoría, cuando se dio de baja al club, este desapareció del mapa, pero hace unos meses, en diciembre de 2024, Fran Castillo, que fue su alma mater desde el primer día, lo reactivó, no de manera formal, pero sí desde el punto de vista social. Eso significa que el Club Atletismo Guadiamar ya no es una sociedad con NIF, pero sí sigue estando constituido por un grupo de amigos y de conocidos, que se juntan para correr y para ir a carreras, y que se visten igual. A efectos prácticos, pertenecer a él solo implica que, de vez en cuando, hay que hacer un poco de piña. Para ello, en ocasiones hay que acudir a las quedadas para entrenar, y, sobre todo, hay que inscribirse en algunas de las competiciones a las que van en masa los compañeros, que suelen ser las de los pueblos cercanos. 


No fue esa la única razón por la que me apunté a la Carrera Popular Bollullos de la Mitación, pero, a la hora de hacerlo, sí pesó el hecho de que fueran a participar en ella un buen número de integrantes del club.

No obstante, aunque me encontré con Fran en Bollullos, y también saludé a otros conocidos del Guadiamar, al final pasé más tiempo charlando con Manolo, que es un viejo amigo corredor, con el que compartí muchas carreras hace tres o cuatro lustros, y que ha vuelto a las andadas, y con su colega Manolo, el cual, por casualidades de la vida, fue profesor de mis hijas hace unos años. Competir cerca de casa tiene el valor añadido de que se suele socializar bastante, y se echan buenos ratos, antes y después de la pruebas.

A correr...

De todas formas, aunque a veces el factor social sea importante al elegir las carreras a las que se va, lo cierto es que, incluso en esos casos, llega un momento en el que se da el pistoletazo de salida y hay que echar a correr a tope. Entonces, hay que tener claro a qué se está enfrentando uno.


Del circuito de la Carrera Popular Bollullos de la Mitación, yo recordaba que medía 4.150 metros, que se le daban dos vueltas, y que a esos 8.300 metros llenos de toboganes se le sumaban los 100 metros de la recta de meta. Había borrado de mi mente mi participación de 2016 en la carrera, pero la edición de 2023 sí la tenía fresca en la memoria, y sabía como estaba configurado el trazado de la prueba. 


Sin embargo, había olvidado detalles, como que los primeros 200 metros eran cuesta arriba. Esta vez, los pormenores los fui recordando sobre la marcha. En efecto, me resultó familiar la larga recta que nos llevó, desde la rotonda en la que estaba el lugar más meridional y más alto de la carrera, hasta la esquina suroeste del casco urbano bollullero. En ese vértice del pueblo, se encontraba también el punto más bajo del trazado. Fue un descenso de 1.400 metros, en el que fuimos viendo adosados a un lado, y el campo al otro. 


Al alcanzar la cota mínima del recorrido, completamos las vueltas regresando al punto de partida, tras atravesar el centro de Bollullos. En ese tramo, recuperamos toda la altura que habíamos perdido antes, de una manera algo más sostenida, pero teniendo que salvar unos cuantos trechos bastante asfixiantes. El regalo final fue la recta de meta, que picaba arriba con claridad.


Lo de acabar corriendo por una rampa ascendente se podría haber evitado, pero es evidente que lo hacen queriendo. La clave es estar preparado.

Yo hice la primera vuelta a 4:30 de media, y la segunda a 4:36. Al revisar la crónica de la carrera de 2023, he visto que, en aquella ocasión, fui a 4:18, y a 4:45, respectivamente. Esos números dejan entrever una cierta escabechina en los kilómetros finales. El pasado domingo, en cambio, me mantuve bastante más equilibrado. La clave fue que ya me sonaba el recorrido. No obstante, en 2023 paré el crono en 38:21, y el otro día hice lo propio en 38:44. Ser prudente tiene cosas positivas, pero asumir riesgos también puede tener premio a veces.

En cualquier caso, está claro que lo más lógico es correr de una forma estable, por lo que tengo que decir que la carrera de este año me salió mejor. Desde luego, yo fui a tope todo el rato. Terminé en el puesto 96, y entraron en meta 401 personas. Mi objetivo era bajar de los 4:30 de media y no lo conseguí, pero las sensaciones fueron buenas, de manera que acabé contento.

Una carrera con solera

La Carrera Popular Bollullos de la Mitación ha celebrado su trigésima edición este 2025, por lo que es una de las grandes veteranas del panorama atlético sevillano. Es brutal el mérito que tiene llevar tres décadas sacando adelante una prueba así, en un pueblo que ronda los 11.000 habitantes. Para conseguirlo, la cita ha tenido que pasar por encima de modas, de crisis económicas, de pandemias, de intereses partidistas y de otras desgracias, lo cual no es fácil. Además, el evento es gratis, lo que convierte su organización en una proeza casi heroica. Yo tardé mucho tiempo en ir a Bollullos de la Mitación a correr su carrera, pero esta ha sido mi tercera participación, y estoy seguro de que habrá más.


Reto Atlético 1.002 CARRERAS
Carreras completadas: 262.
% del Total de Carreras a completar: 26%.

Reto Atlético PROVINCIA DE SEVILLA 105 CARRERAS
Completada Carrera en BOLLULLOS DE LA MITACIÓN.
En 2016 (año de la primera carrera corrida en Bollullos de la Mitación), % de Municipios de la Provincia de Sevilla en los que había corrido una Carrera: 34'2% (hoy día 39%).


2 de mayo de 2023

CARRERA POPULAR BOLLULLOS DE LA MITACIÓN 2023

La última carrera en la que participé, antes de empezar a escribir en este blog, fue en la edición 24 de la Carrera Popular Bollullos de la Mitación. Se celebró en abril de 2016.


Un mes después inauguré En Ole Väsynyt. Desde entonces, he hecho siempre una breve, o no tan breve, crónica de todas las competiciones deportivas en las que he tomado parte. La Carrera Popular Bollullos de la Mitación fue, por tanto, la última de una etapa, y tiene un cierto valor simbólico. El otro día volví a disputarla, y cerré un círculo pendiente, ya que por fin voy a poder hablar de ella en el blog.


Se da la circunstancia de que, dentro de una semana, se cumplirán siete años desde que estrené este repositorio de mis andanzas. Eso implica que el relato de mi participación en la edición de 2023 de la Carrera Popular Bollullos de la Mitación va a ser la culminación de mi sexto año como bloguero. Con este, ya han caído 268 posts. Es una pasada.

Con respecto a la carrera de Bollullos en sí, desde 2016 no había tomado parte en ella, como he señalado. A mí no me había cuadrado regresar, pero también es verdad que la cita no se organizaba desde 2019. Tras la pandemia, no había vuelto a arrancar. Por suerte, ha renacido en 2023. Mientras, en el pueblo ha surgido otra carrera, que no tiene nada que ver, ni en organizadores, ni en recorrido. De la misma ya hablé el pasado mes de octubre. Curiosamente, mi ultima prueba corta había sido esa. Desde ese día, solo había disputado una media maratón y un duatlón.

Es un hecho que el presente año no está siendo muy pródigo para mí, en lo que a correr carreras se refiere. Por un lado, he tenido mala suerte con los planes sobrevenidos e ineludibles, que han arruinado mi participación en un par de competiciones. También me lesioné, y aunque no fue nada grave, el problema coincidió con otra media maratón en la que estaba apuntado, y a la que no pude asistir. El caso es que, con tanto impedimento, dado que tengo mil cosas en la cabeza y pocas ganas de líos, aunque no he dejado el running, lo cierto es que no he puesto mayor interés en competir durante bastante tiempo. Hace un mes vi que la carrera de Bollullos había regresado, vivo cerca y el fin de semana se presentaba tranquilo, por lo que decidí ir, a ver si me engancho otra vez a los objetivos motivantes.

Por lo que se refiere a mi actuación concreta en la Carrera Popular Bollullos de la Mitación del pasado domingo, tengo que reconocer que no ha sido la peor prueba corta de mi vida, pero casi. Yo me apunto a las carreras con la idea de ir a tope, porque, para salir a rodar a gusto no necesito ir a ningún sitio a ponerme un dorsal. Corro por los alrededores de mi casa, y me resulta mucho más cómodo. Por tanto, cuando me inscribo en una competición es para ir a cuchillo y para probarme. En ese sentido, confieso que he seguido siempre la regla no escrita de apuntarme a carreras cortas, solo cuando he visto que podía aguantar todo el rato un ritmo de 4:30 o menos. Así, por ejemplo, si he estado lesionado, no he vuelto al ruedo hasta que no he notado que era capaz de bajar de 45 minutos en un diezmil, o de 38:15 en una prueba de 8.500 metros. Por ello, en las 171 carreras de menos de 21.097 metros que he disputado en mi vida, sin contar esta, apenas si he superado 18 veces la media final de 4:30. El domingo corrí a 4:31, por lo que no es falso que no anduve muy fino, dentro de mis parámetros habituales.


En vista de que cubrí los 8.500 metros en 38:21, cabe preguntarse qué sucedió. A esa cuestión, podría responder que los años no pasan en balde, y no mentiría, porque en Bollullos integré la categoría de Veteranos B por primera vez. Ahí es nada. Igualmente, podría aducir que iba cortísimo de punch, porque casi no he forzado el ritmo en los últimos cinco meses. Así, desde noviembre solo he apretado a saco el día de la Media Maratón Sevilla-Los Palacios, en diciembre, y el del Duatlón Cros Ciudad de Tomares, en marzo. Ambas pruebas son muy distintas a una carrera urbana de 8 kilómetros. O, más bien, podría afirmar que la marca se debe a una conjunción de ese par de factores, es decir, a que tengo ya 45 castañas, unido a que he perdido potencia. Ahora, me siento más resistente al rodar. Corro una mayor cantidad de tiempo, sin demasiado esfuerzo, pero la verdad es que, cuando intento acelerar, es como si me estuvieran tirando para atrás de la cintura con una goma. Eso también es debido a la falta de entrenamiento específico, aunque, siendo un veinteañero, haciendo lo mismo entre semana, me plantaba en una competición el domingo y bajaba de 4:10 el kilómetro, seguro. De hecho, la media que hice en 2016 en Bollullos, estando ya más madurito, fue de 4:04. En la actualidad, eso me parece surrealista. 


Sea como fuere, lo cierto es que el domingo me noté mucho más pesado que hace un año. Ya en septiembre tuve un par de encontronazos con mis limitaciones. Sin embargo, me di un poco de vida en los rodajes, y en noviembre noté mejoría. Luego, volví a mi hábito de salir a correr sin apretar, y, en consecuencia, estoy otra vez en modo elefante. Por eso, de aquí a verano, si las obligaciones y la mala suerte no lo impiden, intentaré dar un nuevo giro de tuerca, para tratar de rebajar los ritmos, hasta donde pueda. Veremos. De momento, tengo la referencia inicial de la carrera de Bollullos.

Por lo que respecta al circuito de la prueba, al mismo le dimos dos vueltas casi idénticas, y estuvo bien servido de desniveles. 


Para empezar, se salía cuesta arriba. La rampa inicial era la más jodida del recorrido, así que hubo leña desde bien pronto. Yo intenté no cebarme, pero lo logré solo a medias. No había avanzado ni un kilómetro y ya llevaba el corazón a mil. Después, tras rodear la rotonda que se ve en el plano, la carrera descendió muchísimo. En efecto, fuimos bordeando el extremo oeste de Bollullos, y esa sucesión de rectas calles fue muy favorable. Al llegar abajo, nos dirigimos al centro de la localidad y lo atravesamos, volviendo al punto de partida con un leve callejeo ascendente. Siempre que un circuito pasa por los principales lugares de los pueblos hay que resaltarlo, con independencia de que también haya kilómetros por partes residenciales e impersonales. En este caso, corrimos por un trozo de la Calle Larga y cruzamos la Plaza de Nuestra Señora de Cuatrovitas. Ese es el meollo de Bollullos de la Mitación.


Además, como la cita era a dos vueltas, pasamos sendas veces por los lugares emblemáticos. Mi enhorabuena. Por otro lado, resulta que en Bollullos no hay adoquines de los bastos, por lo que nos evitamos el incómodo trance de correr por un suelo excesivamente irregular, lo cual es muy habitual en las carreras de pueblo en Andalucía.


Yo hice los 4.450 metros de primera vuelta a 4:18, y los 4.050 de la segunda a 4:45. Es verdad lo que he dicho arriba de que he perdido potencia, pero también es evidente que me pudo la ansiedad, y que salí más fuerte de la cuenta. Yo no noté debacles, pero el petardazo existió, eso está claro. Por el tiempo que hice, se ve que la vuelta inicial no estuvo mal. Realmente, la subida dura del principio me pilló fresco, y, a continuación, la bajada fue larga y cómoda. Cuando llegué al centro del pueblo aún iba manteniendo el tipo.


Luego, tras pasar junto a la salida subimos de nuevo la rampa, y yo creo que ahí fue donde me pegó el palo. Ya digo que no noté un bajón fuerte, ni sufrí las típicas sensaciones de ir KO, pero lo cierto es que reduje el ritmo. Cuando volví a atravesar la Plaza de Nuestra Señora de Cuatrovitas iba pesado a más no poder.


Tras el segundo paso por el centro de Bollullos tan solo quedaba el último tirón. Hay que decir que los kilómetros no estuvieron señalados, por lo que no pude jugar con los tiempos parciales. Ir con referencias concretas siempre ayuda a rebajarle segundos al crono final, pero esta vez no pudo ser. En otro orden de cosas, tampoco quiero dejar de resaltar que la carrera fue gratuita. Ya es muy difícil encontrar pruebas que no cuesten dinero. Esta, además, estuvo muy bien montada, por lo que es de justicia elogiar al ayuntamiento y a los organizadores.

En definitiva, la carrera me gustó y disfruté de la vuelta a la competición, aunque el resultado no fuera del todo bueno. Como he comentado al principio, mi intención es la de engancharme otra vez a objetivos motivantes, a ver si es posible. El séptimo año de En Ole Väsynyt empezará con el próximo post, así que ya iré contando.


Reto Atlético 1.002 CARRERAS
Carreras completadas: 242.
% del Total de Carreras a completar: 24'1%.

Reto Atlético PROVINCIA DE SEVILLA 105 CARRERAS
Completada Carrera en BOLLULLOS DE LA MITACIÓN.
En 2016 (año de la primera carrera corrida en Bollullos de la Mitación), % de Municipios de la Provincia de Sevilla en los que había corrido una Carrera: 34'2% (hoy día 37'1%).


30 de noviembre de 2022

CARRERA POPULAR LOS VELOCES 2022

Al final, parece que no llegó la sangre al río, como se suele decir. En octubre noté un bajón físico importante, en las dos carreras en las que participé, pero el mismo no tenía mucha razón de ser, por lo que tomé unas cuantas medidas, y me volví a apuntar a otra prueba tras un mes, con la intención de ver si la cosa se había enderezado. Mi idea inicial era ir a correr a Tomares, pero la cita se suspendió y acabé más cerca de casa aún, en Bollulos de la Mitación. En este pueblo ya había disputado, en 2016, la edición número 24 de la Carrera Popular Bollullos de la Mitación, que es todo un clásico en la zona.


La edición 28 de esta prueba estaba prevista para marzo de 2020, pero se suspendió cuando se decretó el confinamiento. Por desgracia, la cita todavía no ha vuelto a echar a rodar, espero que lo haga pronto, pero mientras, hay otra carrera que está tratando de asentarse en el pueblo. Se trata de la Carrera Popular Los Veloces. El pasado domingo se celebró por segunda vez, y yo participé en ella.


Los Veloces es un club de atletismo bollullero, que inició su actividad en el año 2010.


Corredores adultos tiene unos cuantos, pero el club destaca, realmente, por su escuela de atletismo, que está muy bien organizada. Aparte, en noviembre de 2019 Los Veloces organizaron su primera carrera, y esta tuvo un cierto éxito. Pocos meses después, estalló la movida de la COVID-19, y ni en 2020, ni en 2021, se disputó el evento. Sin embargo, a diferencia de lo que ha pasado con la prueba oficial de Bollullos, en 2022 la de Los Veloces sí ha vuelto a las andadas. En principio, yo no había pensado correrla, pero teniendo en cuenta que la de Tomares se había suspendido, y dado que Bollullos está apenas a 20 minutos de mi casa, al final me animé. Quería ponerme a prueba y sus 8 kilómetros me venían que ni pintados.

Hay que decir que la carrera de Tomares se suspendió por falta de inscripciones. Tras el boom del running popular, que comenzó en 2010, y que provocó una auténtica fiebre competitiva en el personal, la cosa se estaba empezando a regular cuando se paró por la pandemia, y después parece que sigue algo frenada. No obstante, en Tomares había bastante gente apuntada, por lo que me sorprendió que los responsables tiraran la toalla siete días antes. Está claro que económicamente no les compensaba. Lo que pasa es que en Bollullos, a una semana vista, había menos inscritos aún. Sin embargo, esta cita sí siguió adelante. Finalmente tomamos parte en ella solo 76 adultos. Es muy poco. En cambio, niños participaron muchos. En concreto, en la prueba de cadetes e infantiles corrieron 40 niños y niñas, y en la de alevines y benjamines se llegó a los 122 participantes. Son cifras muy considerables, lo cual es una buena noticia. Se nota que la cita estaba organizada por un club que tiene una escuela de atletismo. En todo caso, espero que al Club de Atletismo Los Veloces le rentara la organización del evento, porque lo cierto es que estuvo muy bien montado.

Por lo que respecta a la carrera en sí, la misma tuvo una parte urbana y otra interurbana. En la primera pudimos atravesar el meollo de Bollullos de la Mitación, y en la segunda disfrutamos de algunos de los campos que rodean el pueblo.


La verdad es que me gustó el circuito. A mí no me atraen demasiado los recorridos agrestes, pero los caminos por los que corrimos estaban en perfecto estado. Además, la mañana salió maravillosa.

Por lo que a mí se refiere, dada la escasa cantidad de gente que había, corrí solo todo el rato. Lo mismo le pasó al resto de competidores. Cuando hay tan pocos participantes, cada uno va a su ritmo y es imposible que se formen grupos. Además, hay contados adelantamientos. Así, tras el pistoletazo inicial, después de unos 80 metros giramos a la izquierda, y a partir de ahí apenas si me adelantaron un par de personas. Yo adelanté a uno. Durante los 8.000 metros avancé sin compañía, pero siempre fui viendo a los dos o tres corredores que me precedían, por lo que sí tuve una referencia. Acabé en el puesto 22. Dicho así, parece algo importante, pero, como he dicho, tan solo terminamos la prueba 76 atletas. Nunca había disputado una carrera con una participación tan baja.

Pese a todo, lo importante es que acabé corriendo a una media de 4:14. Como comenté en el primer párrafo, en esta prueba quería verificar si los cambios que había introducido en mi modus operandi deportivo habían tenido éxito. En octubre, el bache físico se tradujo en una media de 4:27 en las dos carreras en las que participé, y quería comprobar si era capaz de volver correr unos 8 o 10 kilómetros a un ritmo inferior a 4:20. Eso sí, en la Carrera Popular Los Veloces los puntos kilométricos no estuvieron señalados, por lo que avancé sin saber si iba marcando un buen tiempo o no. Para empezar, mis sensaciones ya fueron mejores que las que experimenté en las citas de octubre, pero a nivel numérico no supe como iba hasta el final. Después de pasar la meta y de ver que había acabado en 33:56, hice unos rápidos cálculos mentales y averigüé que había corrido a 4:14. La decadencia parece estar controlada, de momento.

La consecuencia más inminente del hecho de comprobar que aún mantengo a raya el declive, ha sido que me he apuntado a la Media Maratón Sevilla-Los Palacios. Quiero participar en una media maratón antes de empezar a entrenar para algún maratón primaveral, y la prueba palaciega se ha vuelto a cruzar en mi camino. Dentro de un mes espero poder ir corriendo desde Sevilla hasta Los Palacios y Villafranca por décima vez.


Reto Atlético 1.002 CARRERAS
Carreras completadas: 240.
% del Total de Carreras a completar: 23'9%.

Reto Atlético PROVINCIA DE SEVILLA 105 CARRERAS
Completada Carrera en BOLLULLOS DE LA MITACIÓN.
En 2016 (año de la primera carrera corrida en Bollullos de la Mitación), % de Municipios de la Provincia de Sevilla en los que había corrido una Carrera: 34'2% (hoy día 37'1%).