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21 de julio de 2025

CARRERA NOCTURNA GINES 2025

En 2024, me inscribí en la Carrera Nocturna Gines porque había participado en ella en 2019, y recordaba que me había gustado. Tras disputarla de nuevo, corroboré que la prueba merece mucho la pena, dado que se atraviesa el meollo de Gines tres veces, antes de regresar por cuarta vez a él para acabar, lo que favorece que haya un ambientazo tremendo en esa parte del pueblo. Además, la organización me pareció modélica. Todo lo bueno hizo que las tremendas cuestas, los adoquines y el calor pasaran a segundo plano.

Por otro lado, en 2024, después de cruzar la meta me encontré por casualidad con mi amigo Raúl, que había ido de acompañante de Ana, su mujer.  Él y yo nos vemos con cierta frecuencia, pero es evidente que nos habíamos dejados cosas por contar. De cara a esta edición de la cita, sí nos pusimos de acuerdo, y decidimos correr los tres, por lo que estaba asegurado también un buen rato tras la carrera. En consecuencia, me apunté.


Correr carreras en julio es arriesgado, aunque sean nocturnas, porque si sale una noche de verdadero calor sevillano, uno puede pasarlo mal. Por suerte, el viernes el termómetro no estaba disparado, por lo que las perspectivas fueron buenas desde el principio. Además, llegué pronto a Gines, y eso posibilitó, incluso, que pudiera saludar a algunos compañeros del club con los que me encontré.


Los prolegómenos fueron relajados y entretenidos, pero llegó un momento en el que hubo que mentalizarse y prepararse para echar a correr. 


Por recordar un poco como es el trazado de la carrera, este está compuesto por dos vueltas a un circuito. En el post que escribí el año pasado, dije que este tenía tres cuestas considerables, pero son cuatro, en realidad, con la cosa de que todas las subimos dos veces. La primera de ellas, para colmo, es de adoquines. Sin embargo, la más dura es la de la Avenida II Duque de Ahumada

El caso es que yo ya sabía a qué me enfrentaba, y, encima, me encontré con una noche fresca, hasta cierto punto, así que dosifiqué, y lo pude dar todo sin sufrir escabechinas. La verdad es que fui a tope, pero estable, jugué bien con los desniveles y me sentí aceptablemente fuerte, aunque mi ritmo de carrera siga cayendo en picado. En efecto, en 2024 corrí a 4:34, y este 2025 no he podido bajar de 4:47 de media. La diferencia es abismal, lo que no implica que mis sensaciones no fueran buenas el otro día. Terminé el 118 de 448 participantes.

Fallo de organización

Hay que decir, que la posición que logré acabó siendo clave, porque se formó un tapón considerable en meta, en el momento en el que comenzó a llegar el grueso de los corredores. Yo creo que otros años no había habido problemas, pero en esta edición dejó de caber gente en la zona habilitada para acoger a los finishers. En vista de eso, los que fueron terminando, a partir del puesto 150 o así, se tuvieron que empezar a detener antes de cruzar la línea final, porque el barullo de detrás impedía el paso y el registro del tiempo. Fue una cagada monumental de la organización, que explica por qué aparece en la clasificación que casi el 45% de los participantes corrieron a 6:00 el kilómetro, como mínimo, cuando lo normal es que no superen esa media más del 20% de las personas que disputan una carrera. 

La aglomeración a mí no me afectó, porque cuando yo llegué aún pude atravesar la línea de meta, pero lo cierto es que ya vi demasiada gente atascada en la zona acotada detrás. El problema fue que el ritmo de los que salían de ella por el único sitio posible, después de recoger la bolsa del corredor y las mil cosas que dan en esta carrera, era mucho menor que el de los que entraban por el otro lado. Fue un fallo grave, que yo solo había visto una vez, en la masiva Carrera Nocturna del Guadalquivir. No sé qué pasó en Gines, porque la participación en esta edición de su nocturna apenas fue un poco superior a la de 2024, y, ni el año pasado, ni en 2019, yo vi que hubiera contratiempos. 

En todo caso, la gente se tomó el percance con filosofía, y el ambiente no se estropeó. Yo, tras encontrarme con María, que había estado en casa de una amiga, precisamente en Gines, esperé a que entraran en meta Raúl y Ana, que sí se vieron afectados por el atasco. Cuando acabaron, los cuatro nos fuimos a echar una cerveza y una tapa a la cercana Abacería El Cantinero

Dije al principio, que una de las razones que me llevaron a apuntarme de nuevo a la Carrera Nocturna Gines fue su modélica organización. Lo del follón de la meta es un lunar importante, pero yo creo que no volverá a pasar. Además, todo lo demás siguió funcionando muy bien. Realmente, esta carrera es de esas a las que apetece acudir año tras año.


Reto Atlético 1.002 CARRERAS
Carreras completadas: 264.
% del Total de Carreras a completar: 26'3%.

Reto Atlético PROVINCIA DE SEVILLA 105 CARRERAS
Completada Carrera en GINES.
En 2007 (año de la primera carrera corrida en Gines), % de Municipios de la Provincia de Sevilla en los que había corrido una Carrera: 13'3% (hoy día 39%).


16 de julio de 2024

CARRERA NOCTURNA GINES 2024

Comentaba hace unas semanas, cuando corrí la Carrera Nocturna del Alamillo, que este verano tengo previsto participar en tres carreras. Aquella fue la primera, y el pasado viernes disputé la segunda. De ese trío, ya solo me queda la del 9 de agosto, que será la más importante. Con respecto a la del otro día, tuvo lugar en Gines, un pueblo que está muy cerca del mío.


En 2019 ya hablé de la Carrera Nocturna Gines, cuando la corrí por primera vez. Eso significa que, no solo conozco el pueblo sobradamente, sino que también había participado en la competición con anterioridad. Pese a esto, me había quedado con una impresión excesiva de como es la prueba. En efecto, el viernes acudí a la cita con un poco de miedo a las cuestas, a los adoquines y al calor. En Gines, esa tripleta mortal está presente en verano sin remedio, pero al final se demostró que no era para tanto. Lo cierto es que la subjetividad del momento influye, a la hora de valorar las carreras. Por ello, merece la pena volver a disputar las que se conocen, porque, con frecuencia, se viven experiencias distintas, aunque los factores externos, en teoría, sean los mismos.


En este caso, yo tenía presente que Gines, como todos los pueblos del Aljarafe sevillano, tienen desniveles, que son suaves a otros efectos, pero que pueden convertir las carreras en verdaderos leñazos. También sabía, que esas mismas localidades tienen calles adoquinadas en sus centros. Es lo típico, y Gines no es diferente. Por último, en julio, en Sevilla y en sus alrededores, el calor puede ser brutal, incluso al caer ya la tarde. De hecho, la noche del jueves había sido toledana. Sin embargo, esta vez yo llevé bien las cuestas, los adoquines no me incordiaron en demasía, y la temperatura nocturna no se fue de madre. En consecuencia, al final no sufrí tanto como pensaba.


En vista del resultado que obtuve, me queda la duda de si el trazado se me hizo más liviano porque apreté menos de lo que podía. Lo cierto es que recorrí los 7.600 metros a 4:34 de media. Hace cinco años, el ritmo fue de 4:21. La diferencia es enorme, y eso que el tiempo de 2019 tampoco fue para volverse loco. La verdad es que, al entrar en meta y parar, ya me dio la impresión de que llevaba gasolina para haber hecho más. A pesar de esto, acabé en el puesto 86, de un total de 431 personas que participaron en la carrera. No está tan mal.

He dicho arriba, que en esta prueba llevé bien las cuestas, no que no las hubiera. Efectivamente, el recorrido estuvo compuesto de dos vueltas muy parecidas a un circuito, y este tenía tres buenas rampas, que subimos un par de veces cada una. La primera, ascendida en el primer kilometro y al final del cuarto, fue de adoquines.


No obstante, la más dura, por su longitud, resultó ser la segunda. A cambio, todo lo que subimos lo bajamos. Por otro lado, solo hubo adoquines en el tramo en el que cruzamos el centro de Gines

Más allá de las cuestas y de los adoquines que tuvo la carrera, me gustó en especial como estuvo trazado el circuito. Concretamente, arrancamos en la céntrica Avenida de la Constitución, y pasamos hasta tres veces por el meollo de la población, antes de regresar a él por última vez para terminar. Eso favoreció que hubiera un ambientazo tremendo en toda esa parte. También en otras calles salió gente a animar a las puertas de sus casas. Aunque solo sea por la cantidad de gritos de aliento que uno recibe, merece la pena participar en las nocturnas de los pueblos, si están tan bien organizadas como la de Gines

De todas formas, como he comentado, yo estaba un tanto intimidado por la dureza del trazado y salí conservador. Luego, durante muchos kilómetros fui a tope. Lo de que me dio la impresión de que acababa con gasolina, lo he dicho porque, después de ir un buen rato sin ver a nadie a mi espalda, en el último kilómetro me alcanzaron bastantes corredores, a los que podría haber peleado la posición, dado que el postrero trecho fue cuesta abajo. No obstante, con eso hubiera rebajado unos segundos la marca, pero poco más. En realidad, lo de haber parado el crono dos minutos después que en 2019 no se debe a que ya no haya sangre en mis venas, sino más bien a que los años no pasan en balde. Por otro lado, me estoy dando cuenta de que, hoy día, casi todo el mundo lleva GPS, y quizás esa es la razón de que se esté perdiendo la costumbre de marcar los puntos kilométricos. Por lo que a mí respecta, mi reloj ha dejado de ser el Casio de albañil de mis inicios, pero ahora es el barato del Decathlon, que tampoco tiene florituras. En consecuencia, me encuentro a menudo conque tengo que avanzar sin referencias claras de lo que he recorrido, o de lo que falta, lo cual me penaliza. Me voy a tener que modernizar...

Aparte, a nivel muy concreto, la carrera dejó tres detalles, que son dignos de unas palabras. Uno de ellos es negativo, y está relacionado con un vaina que me encontré, al que no se le ocurrió otra cosa que cerrarme el paso con descaro y con brusquedad, cuando iba a adelantarlo por la izquierda. Unos metros más adelante había un giro a la izquierda, precisamente, y debió temer que, si me ponía a su altura, iba a tener que abrirse un poco en vez de cortar la curva. Sin embargo, lo cierto es que que yo me fui a meter, porque tenía tiempo de sobra, y capacidad, para rebasarlo del todo. De hecho, al verme taponado por su izquierda, le pegué una pasada por su derecha, que ni las de Fernando Alonso, me puse delante, y apreté, hasta el punto de que, cuando llegué a la famosa esquina, ya ni lo sentía detrás. Menudo idiota. 

Al margen de eso, los otros detalles resultaron más amables. Uno fue que tomó parte en la prueba el alcalde de Gines, Romualdo Garrido. Se ve que, en 2023, Romu, como le llaman, se propuso ponerse en forma para participar en la carrera, y ha tenido que mantener su palabra (en la foto inferior, es el que lleva el dorsal 162). 


Con todo, lo más gracioso no fue que corriera, que algún alcalde atleta yo ya había visto, sino que lo hizo a bombo y platillo. El hombre se echó a la espalda la presión de disputar la carrera sin pasar desapercibido, lo peleó, y terminó en 45 minutos. Le doy la enhorabuena.

Para acabar, el tercer detalle es que me encontré, tras cruzar la meta, con mi amigo Raúl, que estaba ejerciendo de fan de Ana, su mujer. Yo había estado con ambos pocos días antes, pero está claro que había cosas que no nos habíamos contado. A mí, me había acompañado María, que últimamente ha vuelto a venir conmigo a las carreras, lo cual me encanta. Gracias a eso, tras dejar de sudar Ana y yo, los cuatro nos tomamos una cervecita allí mismo, en el ambientado ambigú que habían montado en la Plaza de Santa Rosalía. Fue el colofón perfecto a una noche cojonuda.


Reto Atlético 1.002 CARRERAS
Carreras completadas: 251.
% del Total de Carreras a completar: 25%.

Reto Atlético PROVINCIA DE SEVILLA 105 CARRERAS
Completada Carrera en GINES.
En 2007 (año de la primera carrera corrida en Gines), % de Municipios de la Provincia de Sevilla en los que había corrido una Carrera: 13'3% (hoy día 37'1%).


14 de julio de 2019

CARRERA NOCTURNA GINES 2019

La Carrera Nocturna de Gines se celebró por primera vez en julio de 2014 y desde entonces había tenido la intención de correrla cada verano. Sin embargo, julio suele ser un mes muy movido para mí y las carreras siempre habían coincidido con planes ineludibles, por lo que había ido postergando mi participación año tras año. Este verano por primera vez he visto que la prueba no coincidía con nada y por fin he podido tacharla de la lista de cuentas pendientes.


En Gines, sin embargo, corrí hace años dos ediciones de la Carrera del Aljarafe, por lo que allí ya había cumplido con la parte proporcional de mi propósito de participar al menos en un evento atlético en cada pueblo de la provincia de Sevilla. Mi deseo de disputar la nocturna de Gines, por tanto, no estaba relacionado con ese reto, la realidad es que me apetecía correrla sin más, aunque para disfrutar de ciertas carreras parece que esto no basta y he tardado un lustro en verme en la línea de salida.

Con respecto a la mencionada Carrera del Aljarafe, sería un pecado hablar de competiciones en Gines y no dedicarle unas palabras a este gran clásico de la provincia de Sevilla, que se viene celebrando sin interrupción desde 1983. Está organizado por el Grupo de Empresa Renault de Sevilla, la asociación de empleados de la marca Renault en la provincia sevillana, que cuenta en Gines con unas instalaciones deportivas envidiables para sus socios. En ellas es donde termina desde siempre la carrera, que ha mantenido casi intacto el recorrido desde sus inicios, a pesar de que los 15 kilómetros que lo componen atraviesan otros tres pueblos del Aljarafe (son Castilleja de la Cuesta, Castilleja de Guzmán y Valencina de la Concepción). Yo participé en esta prueba en 2007 y en 2009, y recuerdo que fue muy dura, por lo que nunca he encontrado el momento de volver a correrla. Discurre toda por asfalto, pero está plagada de cuestas, algunas largas y muy empinadas, por lo que es un buen leñazo.


Las dos veces que participé la carrera salió del centro de Gines, aunque creo que ahora se inicia en la puerta del citado recinto deportivo de la asociación de empleados de Renault. Yo seguramente volveré a correrla algún año, por lo que ya hablaré de ella con más detenimiento en el futuro.

Con respecto a la Carrera Nocturna Gines, que es la protagonista del presente post, como he dicho ha celebrado este año su sexta edición y yo por fin he podido participar en ella. Solo ha sido mi novena carrera desde el pasado mes de septiembre, y casi con toda seguridad será la última de una temporada en la que he tenido muchas dificultades para poder competir. Pese a esto, había corrido una prueba en junio y no he dejado de entrenar, por lo que acudí a la cita gineña con mono y en un estado de forma aceptable (para lo que hoy día soy capaz de alcanzar).


El recorrido de 7.500 metros discurrió al completo por las calles de Gines (correr una carrera que transcurriera enteramente por ellas era el principal motivo por el que quería acudir a esta cita) y estuvo compuesto por dos vueltas idénticas al mismo circuito. Pese a que, por lo visto, otros años la temperatura el día de la prueba ha sido muy alta, este año me encontré con que la noche era relativamente fresca, el termómetro rondaba los 23º y eso en julio en Sevilla puede ser considerado un lujo.

Por otro lado, el trazado fue duro, como no podía ser de otra manera en Gines (conozco el pueblo de sobra, sabía a lo que iba). En efecto, la carrera estuvo plagada de subidas y bajadas, innumerables giros y revueltas, así como muchos adoquines, tanto cuesta arriba como cuesta abajo. Con tantas trampas mi ritmo medio fue de 4:22, y gracias (quedé el 61 de 373 participantes). Salí conservador, precisamente porque era consciente de que un arranque excesivamente fogoso podía costarme caro con tanto desnivel y tanta curva, en este caso lo de mantener una velocidad estable era muy difícil y había que ser muy cuidadoso con la estrategia para ir siempre a tope sin acabar desfondado. Pasados los primeros 1.000 metros me vi bien, apreté, ya más confiado, y adelanté a bastante gente hasta que se estabilizó mi posición. Terminé fuerte, por lo que me fui a satisfecho, ya que supe jugar a la perfección en cada momento con las variables del ritmo y la dureza.

Pese a todo, lo que más me reconfortó de la noche fue el tercer tiempo (en este caso, como no disputé un partido de fútbol sería el segundo, pero bueno). Resulta que por la tarde me encontré, casi sobre la marcha, conque María necesitaba el coche, de no haber podido arreglarlo me lo hubiera dejado a tiempo de que yo hubiera llegado a la salida, pero para ella iba a ser un poco estresante el hecho de lograr estar en casa antes de que yo me tuviera que ir, por lo que tiré de contactos y, con la idea de que estuviera más relajada, me enganché en el coche de Carlos López, un compi que vive cerca mía y que sabía que estaba apuntado a la cita. Yo siempre prefiero ir en mi propio vehículo a las carreras, por aquello de no perder la libertad de movimientos, pero he de reconocer que ser tan independiente a veces hace que me vaya con más rapidez de la cuenta tras terminar de correr, me puede el nervio y eso hace que me pierda buenos ratos. En esta ocasión, sin embargo, acabé yendo a Gines en el coche del atleta que entró undécimo en meta.


En efecto, el carrerón de Carlos fue espectacular y le permitió subir al podio como tercer clasificado de la categoría Veteranos A. Eso hizo que no pudiera irme hasta mucho después, por lo que me relajé y aproveché para echar el buen rato del que otras veces me privo. A lo largo del mismo charlé con bastante gente, me hice fotos y hasta me tomé una cerveza con Carlos y con otros compañeros en la Cafetería La Dolorosa, que estaba cerca de la línea de meta. Los últimos meses están siendo complicadillos y agradecí más que nunca ese improvisado rato de relax.


Fue un colofón perfecto a una temporada atlética que ha sido atípica, pero que me ha vuelto a deparar buenos momentos. En septiembre volveremos con las pilas cargadas y con nuevos objetivos.


Reto Atlético 1.002 CARRERAS
Carreras completadas: 223.
% del Total de Carreras a completar: 22'2%.

Reto Atlético PROVINCIA DE SEVILLA 105 CARRERAS
Completada Carrera en GINES.
En 2007 (año de la primera carrera corrida en Gines), % de Municipios de la Provincia de Sevilla en los que había corrido una Carrera: 13'3% (hoy día 35'2%).