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28 de febrero de 2022

TORRELAVEGA 2022

En 2017 estuve en Torrelavega de manera fugaz y esta vez ha ocurrido algo parecido. Ni siquiera con la suma de esas dos breves estancias puedo dar por visitada la ciudad, que tiene más de 50.000 habitantes. Sin embargo, ahora he tenido la oportunidad de conocer un poco mejor la parte que está considerada como su centro, por lo que voy a terminar de desgranar el viaje que he hecho este mes de febrero al norte de España, con un post dedicado a esta localidad, que es la segunda más poblada de Cantabria.

El caso es que llegará el día en el que vaya a Torrelavega a otra cosa que no sea a comprar dulces a la Confitería Santos. En esta ocasión, no obstante, volvimos a meternos en su meollo para ir a esa pastelería. El objetivo era recoger una tarta de santos para mi padre. Mi madre la encargó por teléfono y, antes de tirar para Sevilla, fuimos a por ella al local, que hace las veces de tienda y de obrador, y que está en la Calle Consolación.

Torrelavega es una ciudad muy industrial, pero también es un foco de servicios en Cantabria. Por eso, pese a que no conserva apenas vestigios antiguos, tiene un centro urbano lleno de vida y muy cuidado. Las calles principales de su casco histórico, por llamarlo de alguna manera, están llenas de tiendas. Las principales arterias de esa zona son la citada Calle Consolación y la Calle Serafín Escalante. Ambas son peatonales y se encuentran muy cerca de la Plaza del Ayuntamiento.


Debajo de la Plaza del Ayuntamiento hay un aparcamiento, que es muy útil cuando se quiere llegar con rapidez al centro de Torrelavega. Dejando el coche en él, lo primero que uno ve de la ciudad, cuando sale a la superficie, es esa bonita plaza, en la que está la casa consistorial. Nosotros aparcamos allí. Después, nos dirigimos a la Confitería Santos, pasando primero por la Calle Julián Ceballos, y accediendo desde ella a la zona peatonal por la Calle Serafín Escalante.

La Calle Serafín Escalante es eminentemente comercial, como he dicho, pero además parece que está llamada a convertirse en el Hollywood Boulevard torrelaveguense. La cosa suena rara, pero es que resulta que el alcalde de la población entre 2015 y 2019, José Manuel Cruz Viadero, tuvo la idea de colocar en el suelo de la mencionada calle unas placas dedicadas a los personajes ilustres nacidos en Torrelavega. El proyecto buscaba crear un verdadero Paseo de la Fama que los recordara. A mí la iniciativa no me parece mala, la verdad, de hecho en Santander han realizado, desde 2015, algo parecido, aunque en ese caso se ha hecho con eminencias cántabras, no solo santanderinas. En Torrelavega, en cambio, optaron por centrarse solo en las celebridades locales. Javier Castillo Poty fue el primer homenajeado, en agosto de 2018.


Si me hubieran preguntado hace un mes quién era para mí el torrelaveguense más insigne, hubiera nombrado al único que conocía, que era Óscar Freire. Freire está en el top cinco de los mejores ciclistas españoles de la historia, así que no sería ninguna locura darle un lugar en el Paseo de la Fama. De hecho, es uno de los once cántabros que ya tiene una estrella en el de Santander. Sin embargo, en Torrelavega decidieron empezar por Poty. Pese a que soy un ignorante en lo que a celebrities televisivas se refiere, incluso yo se quien es Poty, así que veo lógico que empezaran por él. Lo malo es que no le acompaña nadie. En efecto, las elecciones municipales de mayo de 2019 provocaron un cambio de alcalde, antes de que la iniciativa del walk of fame cuajara y se desligara de la figura de José Manuel Cruz Viadero. El nuevo regidor, Javier López Estrada, parece que no le ha dado mucha bola al tema de los azulejos conmemorativos. Eso hace que el de Poty esté solo y quede un poco extraño. Yo continuaría con la idea, pero, si no, quitaría el solitario azulejo, dado que es absurdo que solo haya uno en toda la calle.

En cualquier caso, tras el breve vistazo al azulejo de Poty nosotros continuamos nuestro paseo por Torrelavega, pasamos por la Calle Martínez y Ramón, y recorrimos el trecho de la Calle Consolación que nos llevó a la Confitería Santos


En ese punto fue donde me desmarqué de mi madre. Me hubiera gustado entrar otra vez en el obrador, pero andábamos muy justos de tiempo y todo no podía ser, así que dejé que ella recogiera la tarta y yo me acerqué a ver de cerca la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.


No pude entrar en la iglesia, no tenía tiempo, pero sí la rodee, ampliando así la parte de Torrelavega que conozco, que era de lo que se trataba. A la espalda de la iglesia vi la Plaza de la Asunción. El pórtico de acero que la recorre me pareció muy original.


Nada en Torrelavega es demasiado antiguo. En 1900 la localidad tenía 7.700 habitantes, por lo que es un sitio que creció mucho a lo largo del siglo XX y no conservó nada de su etapa pueblerina. Ese crecimiento tampoco fue muy brusco, pero fue constante hasta 1992, año en el que sobrepasó los 60.000 habitantes. El contexto industrial de ese incremento poblacional parece que no favoreció la conservación del patrimonio. Sin ir más lejos, la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción data de 1892, y el edificio del Ayuntamiento es de 1888. No obstante, es la Plaza de Baldomero Iglesias la que tiene una pinta más pintoresca. Yo en 2017 pasé por ella, pero esta vez no llegamos hasta allí.

En definitiva, Torrelavega es una ciudad con poco pasado, pero con bastante presente. Su zona peatonal es muy atractiva y ya me la he pateado bien.


Nuestro camino de regreso nos llevó de nuevo al coche pasando por los mismos lugares. En líneas generales el recorrido fue significativo, porque atravesamos el meollo mismo de Torrelavega, pero tengo todavía que ampliar mi radio de acción en la ciudad. Sigue pendiente, por tanto, una visita más pausada.



Reto Viajero POBLACIONES ESENCIALES DE ESPAÑA
Visitado TORRELAVEGA.
En 2000 (primera visita incompleta), % de Poblaciones Esenciales visitadas en Cantabria: 77'7% (hoy día, confirmada ya esta visita desde 2017, 100%).
En 2000 (primera visita incompleta), % de Poblaciones Esenciales de España ya visitadas: 17'4% (hoy día, confirmada ya esta visita desde 2017, 35'7%).


6 de agosto de 2017

TORRELAVEGA 2017

Comenzaron las vacaciones veraniegas, la época más activa del año desde el punto de vista viajero. En este 2017, la primera fase vacacional hemos decidido pasarla en Asturias, adonde voy casi cada verano, al menos unos días, desde 1997. El día 21 de julio acompañé en avión a Ana y a Julia hasta allí, y, tras dejarlas con sus abuelos, volví a Sevilla en bus para trabajar una semana más. El viernes 28 de julio cogí definitivamente las vacaciones y, sin más dilación, tiré de nuevo para el norte, esta vez en coche y ya con María, sin intención de volver a casa en menos de tres semanas.

La estancia asturiana de este año ha tenido dos particularidades bastante señaladas: la primera ha sido que hemos hecho más vida en Llanes que en otras ocasiones. La casa de mis padres está en este municipio y, por ello, el mismo es siempre un punto de referencia claro, pero nunca nos habíamos movido por allí tantos días seguidos. La segunda particularidad ha sido que los días que nos hemos alejado un poco de Llanes nos hemos dirigido siempre hacia Cantabria, en vez de quedarnos por Asturias.

En efecto, en Cantabria visitamos un día la impresionante Cueva del Soplao y otro día fuimos a ver la Ferrería de Cades. Además, el 5 de agosto fuimos a Torrelavega, en la que ha sido la única visita urbana fuera de Llanes de este viaje. El objeto de ir para allá fue recoger una exquisita tarta de hojaldre en la Confitería Santos. La misma es un lugar de referencia en Cantabria a la hora de hacer pasteles y todos teníamos antojo de probar sus dulces una vez más (incluso yo, que no soy muy dulcero), así que encargamos una tarta con la excusa del cumpleaños de mi madre y fuimos hasta Torrelavega a recogerla. Como no podía ser de otra manera, también nos volvimos con una caja de polcas (es un dulce de hojaldre) y otra de almendrados.

Lo bueno que tiene ir a la Confitería Santos es que está en el meollo de Torrelavega, de manera que es inevitable darse una vuelta por el centro de la población cuando se va allí a comprar algún dulce. Al llegar a la calle de la pastelería resulta bastante curiosa su entrada, ya que parece que da acceso a algún negocio semiclandestino (se accede a través del portal de un bloque de pisos normal).


Una vez dentro la confitería tiene el atractivo de que su obrador está abierto al público y mientras te despachan ves a los pasteleros trabajar.


Aparte, por lo que respecta a Torrelavega, esta es una ciudad bastante grande, de hecho en población es la segunda de Cantabria (tiene más de 52.000 habitantes). Está situada en el centro de la comunidad y dista tan solo 25 kilómetros de Santander, por lo que es parte fundamental del meollo cántabro. Su principal particularidad es que es el segundo centro de servicios de la región, tras la capital. Realmente, su importancia como ciudad industrial se percibe desde que se accede a ella, ya que su periferia está llena de fábricas y los barrios de esa periferia están compuestos por altos bloques de pisos y son un tanto grises. Su parte céntrica, además, destaca por su actividad comercial, por lo que se ve que la ciudad, entre la industria y el comercio, es un epicentro económico en la región. En cualquier caso, su centro, sin ser nada del otro mundo, no tiene el aire gris del extrarradio y, en cambio, está muy cuidado y tiene mucha vida (al menos en horario comercial), por lo que es muy agradable.

En el centro, la Confitería Santos está situada en la Calle Consolación, que es una larga calle peatonal llena de tiendas, por lo que nos dirigimos allí al llegar a Torrelavega, pero no fuimos por el camino más directo, sino que dimos una vuelta dando un paseo desde donde dejamos el coche. Por ello, atravesamos la Plaza Gilberto Quijano (conocida popularmente como Plaza Mayor), que no es demasiado llamativa (tiene soportales y es llana, pero, aparte de ser muy moderna, está rodeada por calles con tráfico). También pasamos por la Plaza de Baldomero Iglesias y por la Plaza del Ayuntamiento, que está rodeada por el Bulevar Luciano Demetrio Herrero. Estas dos plazas son diáfanas y sí son bastante atractivas (las vimos, además, bajo una ligera llovizna, lo que les dio un encanto extra).



La visita no dio para mucho más. En 2000 y 2002 ya había estado en la ciudad para ir igualmente a la Confitería Santos, aunque en esos años el paseo fue más directo (también había estado de niño, por lo visto, pero no tengo recuerdos). En esta ocasión paseamos un poco más e incluso hicimos una paradita en Covadonga, una cafetería que elegimos al azar, pero que resultó estar muy bien (yo me tomé solo una Coca-Cola, pero probé la palmera y estaba muy buena. El lugar, además, estaba decorado de una manera muy agradable).


Torrelavega se merece una visita más detallada, más por su importancia y su entidad que por su atractivo, pero como toma de contacto el paseo que nos dimos estuvo muy bien.



Reto Viajero POBLACIONES ESENCIALES DE ESPAÑA
Visitado TORRELAVEGA.
En 2000 (primera visita incompleta), % de Poblaciones Esenciales visitadas en Cantabria: 77'7% (hoy día, confirmada ya esta visita, 100%).
En 2000 (primera visita incompleta), % de Poblaciones Esenciales de España ya visitadas: 17'4% (hoy día, confirmada ya esta visita, 32'2%).