24 de agosto de 2025

SAN LORENZO DE EL ESCORIAL 2025

A finales de 2023, visité el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial y estuve en la población en la que se encuentra enclavado, que se llama igual. Sin embargo, en aquel momento no llegué a escribir un post sobre ella. La semana pasada regresé a San Lorenzo del Escorial, tanto al monasterio como al pueblo, y ahora sí le voy a dedicar unas palabras a este último, ya que eché un buen rato en él.


Creo que la mayoría de la gente de España no es consciente de que hay una localidad que se llama San Lorenzo de El Escorial y otra que se denomina El Escorial a secas. Yo, al menos, lo he sabido hace poco. El Escorial es el pueblo primigenio, aunque esté en un segundo plano por culpa de su advenedizo vecino, que es el que alberga realmente el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, lo que hace que haya adoptado incluso el nombre de ese gran edificio.


San Lorenzo de El Escorial en la historia

Resulta que en 1556, año en el que Felipe II subió al trono de España, El Escorial no era más que una pequeña aldea, ubicada a los pies de la Sierra de Guadarrama. Esa era la realidad cuando, en 1558, el rey decidió erigir un gran complejo monástico que albergara la tumba de su padre, Carlos I, satisfaciendo así su voluntad póstuma. Para hacerlo, eligió una amplia dehesa, que estaba a 3 o 4 kilómetros de El Escorial. Desde el primer momento, ese pelotazo fue bueno para este pueblo, ya que adquirió rango de villa, por lo que pasó a contar con un término propio y con un alcalde. Después, a lo largo de lo que quedaba de siglo XVI, El Escorial sufrió una enorme transformación urbanística, destinada a satisfacer las necesidades que trajo consigo el regio edificio. 

Sin embargo, el siglo XVIII no fue tan benevolente con El Escorial, puesto que, durante la época ilustrada, el pueblo dejó de ser capaz de complacer al numeroso séquito real, cuyos integrantes empezaron a ver con buenos ojos el poder alojarse más cerca de la residencia del monarca, ubicada en el Monasterio. Finalmente, en 1767, los monjes de este permitieron que se comenzaran a construir edificios cerca, lo que provocó el rápido surgimiento de un núcleo habitado a uno de sus lados, denominado San Lorenzo. El mismo creció muy rápido, y estuvo a la gresca con el antiguo asentamiento desde el principio, hasta el punto de que se desgajó de él en 1792 y adquirió el rango de población nueva. Gracias a ello, pasó a gozar de jurisdicción civil, criminal y administrativa autónoma, así como de termino propio. El Escorial, por su parte, quedó eclipsado para siempre, aunque hoy día siga siendo el hogar de unas 17.000 personas.

Ya en el siglo XX, San Lorenzo de El Escorial se convirtió en uno de los destinos preferidos de la burguesía madrileña para veranear. Es normal, porque es un lugar fresco en época estival, porque está a menos de 50 kilómetros de la capital, y, como no, porque tiene en su casco urbano un edificio histórico que es impresionante, por lo que destila caché.


Un primer acercamiento a San Lorenzo de El Escorial

Por San Lorenzo de El Escorial se disputó, hasta 2017, una carrera que se hizo famosa, porque en ella se subía una cuesta asesina que medía 1.300 metros y que tenía un 13% de desnivel medio. Era una rampa tan bárbara para ascenderla corriendo, que se le puso el apelativo de Cuesta Rompecorazones. La misma empezaba al comienzo de la Calle Cañada Nueva y terminaba al final de la Calle Cesáreo Pontón. El tema es que me hubiera gustado verla el otro día, pero esta vez no pudo ser, porque fuimos a San Lorenzo con el objetivo de visitar su famoso monasterio y no tuve mucho margen para curiosear por el pueblo. Sin embargo, para conocerlo un poco, me vino muy bien el hecho de que dejáramos el coche en el aparcamiento subterráneo que hay debajo de la Plaza de la Constitución


Esta plaza, con permiso del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, es el epicentro de la localidad. Gracias a que aparcamos el coche en su subsuelo, la recorrí entera al salir a la superficie.

De hecho, no solo anduve por la Plaza de la Constitución, sino que pude contemplarla con calma, ya que nos tomamos un desayuno de media mañana en la Pastelería Paco Pastel, que tiene las mesas de su terraza en la propia plaza. 


Después de desayunar, ya sí nos encaminamos hacia el cenobio filipino, bajando por la Calle Floridablanca. Esta se encuentra flanqueada por árboles, lo que hace que sea realmente bonita.


La Calle Grimaldi, que es una bocacalle de la Calle Floridablanca, es la que conecta el meollo del pueblo con la Lonja del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.


Por tanto, nuestro recorrido por San Lorenzo de El Escorial estuvo mediatizado por la visita al colosal edificio monacal, que tiende a opacar al resto de la población.

Sin embargo, al salir del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial nos quedamos a almorzar en la localidad, por lo que pude alejarme un poco de la zona que había visto por la mañana. En concreto, comimos en Vesta Taberna, que es un restaurante que monta su terraza en la Calle Xavier Cabello Lapiedra.


En Vesta Taberna, la originalidad de los platos y su presentación no va unida a un precio demasiado alto, por lo que salí satisfecho, dado que resultó ser una magnífica opción para saborear recetas finas y buenas por una cantidad moderada de dinero. Eso sí, fue curioso ver al chef ejerciendo de camarero. Me da la impresión de que el hombre tuvo problemas de personal y se vio obligado a salvar los muebles. Esa circunstancia le provocó un pelín de estrés, pero la verdad es que cumplió con su objetivo, porque la comida estuvo muy rica y el almuerzo avanzó con suficiente agilidad. He conocido negocios, atendidos por personas que sí que se dedican profesionalmente a ser camareros, que funcionaron peor.

En definitiva, San Lorenzo de El Escorial es una población atractiva, en la que es indispensable visitar el Real Monasterio, pero en la que también hay que explorar otros rincones con un cierto detenimiento. Me da que eso es algo que no se suele hacer, pero yo tengo la intención de volver en cuanto tenga la oportunidad, para profundizar un poco más en los encantos ocultos de la localidad.


Reto Viajero POBLACIONES ESENCIALES DE ESPAÑA
Visitado SAN LORENZO DE EL ESCORIAL.
En 1985 (primera visita incompleta), % de Poblaciones Esenciales visitadas en la Comunidad de Madrid: 3'8% (hoy día, confirmada ya esta visita, 34'6%).
En 1985 (primera visita incompleta), % de Poblaciones Esenciales de España ya visitadas: 0'8% (hoy día, confirmada ya esta visita, 36'8%).


18 de agosto de 2025

CASCADAS DEL HUESNA 2025

Las Cascadas del Huesna fueron declaradas Monumento Natural en 2001. En total, la superficie protegida ocupa 16.196 m², e incluye una serie de pozas y de saltos de agua, que han sido creados con los años por el Río Huesna. En esa zona, el suelo es de travertino, que es un tipo de roca caliza relativamente blanda, la cual ha sido erosionada en unos lugares por el abundante caudal del río. Este también ha favorecido la acumulación del carbonato de calcio limado en otros sitios. Todo esto, unido a la pendiente que hay a lo largo de un par de kilómetros del cauce fluvial, ha provocado que se hayan formado las cascadas, así como las piscinas naturales que tienen a sus pies.


Yo nunca había tenido la oportunidad de recorrer ese tramo protegido del Río Huesna con tanta calma, aunque en 2019 la visita no estuvo mal, como reflejé en el correspondiente post. En aquella ocasión, además de hablar del galimatías que existe en relación con el nombre exacto del río, hice mención a lo que había visto del Monumento Natural.

Esta vez, sin embargo, he profundizado en el lugar en mayor medida. En efecto, durante un buen rato visité con detenimiento los tres saltos de agua más grandes que hay en el trecho del río en cuestión. Todos son espectaculares.




El sitio es tan idílico como se ve en las fotografías, aunque tengo que reconocer que el hecho de ir un domingo de agosto hizo que aquello no fuera, precisamente, un remanso de paz... 

Un poco de desmadre

En las pozas de las Cascadas del Huesna no se permite el baño. Allí no lo pone de una forma tan clara como debiera, pero la prohibición se menciona de manera expresa en todas las páginas web que he consultado que hacen referencia al Monumento Natural. Sin embargo, en las bañeras naturales había decenas de personas en remojo. La verdad es que, a pesar de lo que muestro en las fotos que he puesto arriba, que están tomadas con habilidad y con paciencia para que no salga nadie, la peña estaba un poco desmadrada junto a las cataratas. En principio, no vi que se estuviera cometiendo ninguna tropelía contra el medio ambiente, pero, desde luego, no se cumplía con la normativa. Yo no me metí en el agua, claro, aunque sí estuve cerca de ella.


Como digo, todos los que vi que se estaban bañando mantenían más o menos la compostura, pero, por desgracia, en las orillas y en algunos rincones recónditos del entorno me encontré bastante basura. No entiendo por qué, en cuanto los lugares atraen a un buen número de personas, siempre hay un porcentaje de guarros que van jodiendo sin necesidad. 

El Martinete

Aparte de todo, muchos de los que rondaban las Cascadas del Huesna el pasado domingo estaban de pícnic. Lo cierto es que hay un frondoso bosque en la zona que rodea el río en ese tramo, lleno de álamos, fresnos, olmos y alisos, en el que se pueden pasar las horas de calor muy a gusto. Si a eso le sumamos que el personal, además, va allí a bañarse, pues el resultado es que el enclave es un punto de referencia en los alrededores, para pasar los días de asueto estival.

Sin embargo, en esta ocasión nosotros nos dejamos en casa las sillas de playa y las tarteras, y comimos a mediodía como señores, dado que habíamos reservado en el Restaurante El Martinete.


El Restaurante El Martinete no está exactamente dentro de la zona considerada Monumento Natural, pero casi. No se cuanto tiempo lleva abierto, pero es muy popular, y ya existía la primera vez que fui a las Cascadas, en 2004. No obstante, yo no había comido en él hasta ahora, por lo que me pareció genial saldar esa pequeña cuenta pendiente. Se trata de una especie de mesón, que tiene un patio amplio y sombreado, el cual aprovecha parte de la frondosa vegetación de la que hablaba antes.

En el futuro, me gustaría regresar a las Cascadas del Huesna en una época del año diferente, para hacer un estudio pormenorizado de como son los cerca de 2.000 metros de río que están declarados Monumento Natural. De momento, he dicho que hay tres grandes cataratas en ese tramo, y el otro día ya me paseé con tranquilidad por parte de la intricada orilla del torrente, siguiendo el curso del agua, pero el cauce fluvial tiene más puntos atractivos en los que quiero ahondar pronto.


Reto Viajero MARAVILLAS DE ANDALUCÍA
Visitado CASCADAS DEL HUESNA.
En 2004 (primera visita), % de Maravillas de Andalucía visitadas en la Provincia de Sevilla: 37'5% (hoy día 75%).
En 2004 (primera visita), % de Maravillas de Andalucía visitadas: 14'8% (hoy día 40'5%).


16 de agosto de 2025

SAN NICOLÁS DEL PUERTO 2025

San Nicolás del Puerto tiene unos 600 habitantes, que se reparten entre dos núcleos de población. En el principal, que es el que da nombre al municipio, viven algo más de 500 personas.


El pueblo de San Nicolás del Puerto está vertebrado por la SE-163, que corta su pequeño casco urbano por la mitad. En el sur de la localidad, esa vía se orienta de sureste a noroeste. En ese tramo, que también se denomina Avenida del Huéznar, a ambos lados la carretera solo hay una hilera de casas. 


Sin embargo, en un momento dado, a la altura del lugar donde se encuentra el edificio del Ayuntamiento, la carretera pasa a llamarse Calle Real, cambia de orientación, y continúa con una trayectoria sur-norte.


En este último tramo, el pueblo se engrosa, y la SE-163 pasa a tener una calle paralela a cada lado, con la cosa de que, entorno a la del oeste, que se denomina Calle Tinado, es donde está ubicado el meollo de San Nicolás.


Hasta hace unos años, el extremo sureste del casco urbano lo marcaba una gasolinera. Más allá, solo había una hilera de casas aisladas, que se asomaban a la Vía Verde de la Sierra Norte, y unas instalaciones deportivas, que estaban ubicadas en mitad de la nada. En un momento determinado, a continuación de la gasolinera se construyeron 44 nuevas viviendas unifamiliares, que han hecho que el campo de fútbol y las otras pistas para hacer deporte estén menos apartadas. En esa urbanización, en el adosado que, a día de hoy, se encuentra en los confines del pueblo por ese lado, he pasado el último fin de semana.
 
                


Dado su reducido tamaño, es normal que haya tenido tiempo de explorar todos los rincones de San Nicolás del Puerto en un par de días. Es verdad que no entré en la Iglesia de San Sebastián, pero sí volví a echarle un ojo al Crucero de Piedra, al Puente Romano y al Nacimiento del Río Huéznar. También me bañé de nuevo en la Playa de San Nicolás del Puerto y recorrí la gran mayoría de calles de la población que no conocía de mis anteriores visitas. Eso me permitió ver el exterior de la Casa Natal de San Diego de Alcalá y lo que queda de una fortaleza, que parece ser que es de época musulmana. 


Como se puede ver en la foto, lo que queda del Torreón es francamente poco y está muy mal conservado.

Un par de lugares de interés limitado

Pues sí, lo cierto es que no creo que nadie deba ir a San Nicolás del Puerto a ver el Torreón o la Casa Natal de San Diego. Una cosa es que uno esté en el pueblo, tenga la oportunidad de darse un paseo y vaya a echarles un vistazo, pero no son sitios que se puedan recomendar.

A propósito del Torreón, ese montón de ladrillos comido por la maleza, que corta la acera e invade la calzada, es lo que sobrevive de una fortaleza que parece que se erigió en ese lugar en la Edad Media, pero que no se puede decir ni que esté medio conservada. Supongo que los restos siguen ahí, porque costaba más trabajo quitar el mogollón rocoso, que usarlo como trozo de valla. Realmente, si lo que queda del Torreón supera los ocho siglos, da un poco de lástima verlo así.


No hay ni una sola referencia in situ de lo que era el Torreón, y en Internet se repiten hasta la saciedad las dos mismas frases, que pasan de una web a otra sin reparo, y que yo no voy a reproducir, porque no tienen ni un mínimo de base histórica. Yo me quedo conque era una torre de vigilancia, que se erigió en un cerro en época islámica, y con eso me aseguro de que no meto la pata.

Con respecto a la Casa de San Diego de Alcalá, sí es verdad que me llamó la atención que el célebre franciscano naciera de San Nicolás del Puerto. No lo sabía. Por lo visto, durante muchos años fue Diego de San Nicolás, pero el hombre murió en Alcalá de Henares en 1463 y allí permanece incorrupto, por lo que se le ha pasado a conocer como San Diego de Alcalá en el santoral. Parece ser que el religioso viajó bastante, y llegó a ser popular en vida, pero fue después de morir cuando su fama creció de forma exponencial, ya que Felipe II, que era muy supersticioso, atribuyó a su cadáver la curación de su hijo Carlos, que debía heredar el trono de España a su muerte, y que tuvo un grave accidente, estando precisamente en Alcalá de Henares. No creo que la momia de fray Diego tuviera demasiado que ver, pero el caso es que el príncipe Carlos sanó, y, a raíz de eso, su devoto padre inició una campaña para que canonizaran al fraile, cosa que logró en 1588. El hecho de ser uno de los santos favoritos del hombre más poderoso de la tierra, hizo que se disparara la popularidad de San Diego de Alcalá, que es el nombre que se le quedó. Por ello, en 1613 Lope de Vega lo hizo protagonista de una comedia en verso, y, a partir de ahí, fue retratado por Zurbarán, por Ribera, por Murillo y por Alonso Cano, entre otros, lo que selló para siempre su inmortalidad. 

El tema es que se sabe muy poco de como fue vida de San Diego de Alcalá cuando era joven, y eso ha eclipsado su origen sevillano. San Nicolás del Puerto en 1400 debía ser una aldea minúscula, lo cual hace que, lo que se considera en la actualidad la Casa Natal de San Diego sea un lugar claramente adaptado. Quizás, ha trascendido el sitio exacto donde estaba la verdadera vivienda en la que vino al mundo el niño Diego, pero es evidente que no queda ni rastro de ella.


Eso sí, la Calle San Diego tiene su encanto, y el recodo adonde se asoma la casa en la que se dice que nació y pasó su humilde infancia el futuro santo, es un rincón precioso de San Nicolás del Puerto, que está muy cuidado.


Las verdaderas atracciones de San Nicolás del Puerto

Más allá de los dos puntos concretos de los que he hablado, los ítems verdaderamente interesantes que se pueden visitar en San Nicolás del Puerto son el Puente Romano y la colindante Playa de San Nicolás del Puerto, así como el Nacimiento del Río Huéznar. Esos ya sí que son lugares de un cierto interés.

Con respecto a la playa, ya conté en 2019 que es mejor no esperar encontrarse allí la Playa de Bolonia. No hay que olvidar que estamos hablando de un pueblo que se ubica en plena Sierra Norte. En realidad, la Playa de San Nicolás del Puerto no es más que un tramo del Río Galindón, en el que se han instalado unas compuertas, que se cierran y embalsan el agua de junio a septiembre, formando una piscina natural. Los márgenes de la misma se han habilitado, y eso hace posible que la gente se pueda refrescar en ella en los calurosos días de verano.



En la Playa de San Nicolás del Puerto hay que tener cuidado a la hora de meterse en el agua, para no resbalar con la verdina y acabar malparado. Por otro lado, tampoco es lo mismo extender la toalla en el cemento de su orilla, que en una verdadera playa marina. No obstante, me agradó regresar y pasar un buen rato de la tarde del sábado al borde del Río Galindón. En 2016, fui a la Playa de San Nicolás un domingo de agosto, en hora punta, y me quedé con una visión equivocada del lugar. Esta vez, estuve mucho más a gusto. Además, el enclave estrella del pueblo está justo allí. Se trata del Puente Romano.


La pregunta del millón es sí queda algo del puente original que construyeron los romanos en ese lugar, hace cientos de años. Por lo que parece, lo que se ha mantenido es el emplazamiento y el aspecto, pero lo que se ve hoy en día es del medioevo.

En realidad, como se puede comprobar, más que por tener sitios concretos destacados, San Nicolás del Puerto es un pueblo chulo para ser paseado. Yo lo fui recorriendo por partes, y, al final, creo que no me dejé prácticamente ninguna calle importante sin ver. 



Otra cosa que hice fue comer y cenar en dos de sus bares. Uno de ellos es una especie de chiringuito, que se encuentra cerca de la entrada del pueblo, y que se asoma al bosque en el que está enclavado el Nacimiento del Río Huéznar.


En ese negocio yo ya había estado tomando café en 2019, aunque ha cambiado de nombre ligeramente. En efecto, hace un lustro se llamaba Bar El Venero, y ahora ha sido rebautizado como Dame Venero Bar. En cualquier caso, cenamos allí en familia la noche del viernes. Fue un rato sensacional.

Al día siguiente, para almorzar nos fuimos hasta la Plaza de España, que, como es evidente por el nombre que tiene, es el corazón de San Nicolás. La Calle Tinado, que dije antes que es la vía entorno a la cual se ubica el meollo del pueblo, se asoma a ella. 


En la Plaza de España hay un bar, que se llama Bar La Plaza. No se trata de un sitio selecto. De hecho, había bastante follón en él, pero nosotros también éramos muchos y nos encontraron un hueco, en el que estuvimos de lujo. Lo cierto es que comimos muy bien.

Para acabar, tengo que decir que San Nicolás del Puerto es el segundo municipio menos poblado de Sevilla, pero que, a la vez, cuenta en su término con dos de las atracciones naturales más señeras de la provincia. De una de ellas voy a hablar en el siguiente post.


Reto Viajero MUNICIPIOS DE ANDALUCÍA
Visitado SAN NICOLÁS DEL PUERTO.
En 2004 (primera visita), % de Municipios ya visitados en la Provincia de Sevilla: 22'8% (hoy día 67'6%).
En 2004 (primera visita), % de Municipios de Andalucía ya visitados: 8'1% (hoy día 22'4%).


14 de agosto de 2025

CATEDRAL DE BURGOS 2025

No está muy claro cuantas catedrales católicas hay en España en la actualidad. No debería ser difícil establecer el número, porque el vocablo catedral hace referencia a la iglesia en la que los obispos tienen su sede. Cada uno de estos ostenta la potestad sobre una diócesis, lo que significa que, si el territorio español se divide en 71 diócesis, que eso sí es incuestionable, tendría que haber 71 catedrales activas (en realidad, serían 70, porque hay una diócesis que abarca todo el país, de acuerdo con un criterio diferente, y comparte sede). Sin embargo, en la Memoria Anual de Actividades de la Iglesia Católica, que se puede consultar en la página web de la Conferencia Episcopal Española, se afirma que hay 87 catedrales. Como no se detallan, no sabemos cuáles son, pero es evidente que existen diócesis que tienen más de una catedral, o, mejor dicho, que cuentan con una catedral y con una concatedral. Las concatedrales son iglesias que tienen obispo y rango de catedral, pero que se encuentran subordinadas a alguna otra catedral principal de la misma diócesis.

Para encontrar un listado razonado de las catedrales españolas, una fuente oficial válida es el Plan Nacional de Catedrales, que se aprobó en 1990 y se revisó en 2012.


El Plan Nacional de Catedrales fue una publicación del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, que estableció unas pautas y una metodología a la hora de desarrollar el programa de intervenciones sobre las catedrales españolas, dado que son unos bienes culturales complejos, que requieren actuaciones coordinadas y controladas. Como es lógico, en ese documento se definió qué edificios eran los que se veían afectados por las normas. El problema es que esa relación contiene 93 catedrales. Por tanto, los números, incluso los oficiales, empiezan a bailar. Una de las claves de la variación es que en el plan de conservación se incorporan 7 antiguas catedrales con título canónico y honorífico, que también están sujetas a las medidas de especial protección. En la lista, sí se precisa el nombre de estas. Sin embargo, no se especifica cuáles de las 86 iglesias restantes son catedrales y cuáles son concatedrales.

En consecuencia, se necesita una tercera fuente para averiguar la identidad de las 70 sedes diocesanas y de las concatedrales, y también para intentar esclarecer por qué es diferente el número de iglesias con rango vigente de catedral de la web de la Conferencia Episcopal (87) y la cifra equivalente del Plan Nacional de Catedrales (93 menos 7, es decir, 86). Esa tercera fuente que he usado es la página gcatholic.org, que recoge, de manera exhaustiva, una impresionante cantidad de datos relacionados con la iglesia católica. La web la mantiene y la actualiza desde 1997 un canadiense, llamado Gabriel Chow. En una de sus listas, detalla todas las catedrales del mundo separadas por países, y distingue, además, entre catedrales, concatedrales y antiguas catedrales. 

El tema es que, tras cuadrar las tres fuentes, se podría establecer que existen en España 72 catedrales (ahora explicaré por qué no son 70, que es el número de diócesis que he dicho arriba que tienen una sede concreta), 13 concatedrales (Monzón, Logroño, Cáceres, Mérida, Alicante, Soria, Ferrol, Castellón, Guadalajara, Albarracín, Vigo, Tudela y Ceuta) y 7 antiguas catedrales (son iglesias que ya no son sede de cátedra, y que están en Roda de Isábena, Cádiz, Cartagena, Madrid, Lleida, Vitoria y Salamanca). Además, hay que incluir 3 excepciones en la relación. La primera es la Colegiata Basílica de Santa María de la Aurora de Manresa, que, por lo visto, tiene cabildo desde tiempos muy pretéritos, pero que no tiene a nadie que ejerza la prelatura, no sé por qué, por lo que no es una catedral ni una concatedral. Son también excepciones contempladas en las fuentes la Iglesia Mayor de Baza, que dejó de ser concatedral en 1851, así como la Catedral de Baeza, que es otra rareza, porque tuvo obispo de 1227 a 1249 y no ha perdido del todo su estatus, como sí que le ha pasado a iglesias similares, dado que el cabildo catedralicio de la diócesis de Jaén se compone de canónigos de Jaén y de la propia Baeza. En total, la cifra final es de 95 templos.

Dicho todo esto, quedarían por aclarar dos cosas, por tanto. La primera es por qué hay 72 catedrales, pero solo 70 diócesis con sede independiente. La segunda es por qué nos ha salido un listado de 95 iglesias que, o tienen el rango de catedral, o lo rozan, pero la Conferencia Episcopal habla de 87 y Plan Nacional de Catedrales de 93 (86 más 7).

La primera de las incógnitas es la más fácil de responder. Dejando a un lado el ordinariato para los católicos orientales de España, que es la diócesis 71, pero cuyo obispo es el de Madrid, por lo que comparte sede con la diócesis de la capital, existen 70 diócesis con sede propia. No obstante, hay un par de ellas que, en vez de manejarse con una catedral y con una concatedral, lo hacen con dos catedrales. Se trata de sendas diócesis, en las que la prelatura se asienta en dos catedrales cercanas, por decirlo de otra forma. Las dos diócesis singulares con dos catedrales son la de Zaragoza, que cuenta con la Seo del Salvador y con la Catedral Basílica del Pilar, y la de Calahorra y La Calzada-Logroño. Esta tiene la sede episcopal tanto en la Catedral de Calahorra, como en la de Santo Domingo de la Calzada, además de contar con una concatedral en Logroño.

Aparte, la respuesta a por qué la Memoria Anual de Actividades de la Iglesia Católica habla de 87 catedrales activas y el Plan Nacional de Catedrales de 86, es algo más enrevesada. Para empezar, ambas cifras comprenden la catedrales (72) y las concatedrales ya enunciadas (13). Sin embargo, la Conferencia Episcopal solo tiene en cuenta además, yo creo, a la Iglesia Mayor de Baza y a la Catedral de Baeza, ignorando a las 7 antiguas catedrales y a la Colegiata Basílica de Manresa. Por su lado, el Ministerio de Cultura suma a las 85 catedrales y concatedrales las 7 excatedrales, la Iglesia Mayor de Baza, la Catedral de Baeza y la Colegiata Basílica de Manresa, pero, en cambio, no incluye en el listado del Plan Nacional de Catedrales las concatedrales de Ferrol y de Vigo. No sé por qué.

Por último, en gcatholic.org se mencionan otras 12 antiguas catedrales, aparte de las 7 ya enumeradas, que fueron sede episcopal durante breves periodos de la historia, pero que no son edificios suficientemente significativos como para que se hayan incluido en el Plan. Yo en esas no voy a entrar.

Fijamos, por tanto, que en España tienen dignidad catedralicia, del todo o en parte, 72 catedrales, 15 concatedrales (sumando las iglesias de Baza y Baeza a las 13) y 7 antiguas catedrales relevantes, más la Basílica de Manresa. Son, en total, 95 grandes edificios. Yo, en este blog he hablado ya de una de las concatedrales (la Catedral Vieja de Salamanca) y de 8 catedrales (he narrado que he entrado en las de Oviedo, Sevilla, San Sebastián, Salamanca, Jaén, El Burgo de OsmaAlbacete y la Almudena de Madrid). También he hecho referencia a visitas pasadas a la Mezquita-Catedral de Córdoba, a la Catedral de Granada y a la Catedral de Zamora. Ahora, por fin, le ha llegado el turno a la Catedral de Burgos.


La Catedral Basílica Metropolitana de Santa María

La Catedral de Burgos es la tercera más grande de España por superficie. Se empezó a construir el 20 de julio de 1221, dos años después de que Fernando III se casara en la anterior catedral románica de Burgos y a todos les diera la impresión de que esta se había quedado pequeña, a pesar de que se había ampliado su cabecera hacía unas décadas.


En la maqueta, se ve como se supone que era el templo románico y hasta donde llegó la ampliación de la cabecera. En 1221, se puso la primera piedra de la nueva catedral, que se empezó por el presbiterio, para poder seguir usando la otra mientras se avanzaba con la sustituta. No obstante, la faena avanzó a buen ritmo, por lo que, apenas una década después del inicio de la construcción del edificio, ya se podía celebrar culto religioso en él, de manera que se demolió la antigua seo. 

40 años después del comienzo de las obras, la nueva Catedral de Burgos pudo ser consagrada, con su estructura básica acabada. Sin embargo, el edificio no ha dejado de sufrir modificaciones de cierta importancia hasta el siglo XVIII. Sus icónicas agujas, por ejemplo, se erigieron entre 1442 y 1458. 


La rotura de gran parte de sus vidrieras en 1813, durante la Guerra de la Independencia, fue la última gran vicisitud que vivió la Catedral de Burgos. Después, los sobresaltos se terminaron para ella, al menos los negativos, ya que, desde el punto de vista positivo, en 1984 se convirtió en la primera catedral española en ser declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, con la cosa de que, aún hoy, es el único templo catedralicio de nuestro país que ostenta esta distinción de forma independiente, sin estar unido a otros edificios o al centro de su ciudad. En 2024, recibió a 425.000 visitantes, lo que certifica que es un referente turístico en España.


Mi primera visita real

Yo quería empezar este post diciendo que le tengo un cariño especial a la Catedral de Burgos, pero me he enrollado un poco con la introducción, por lo que lo digo ahora. La razón de ese apego es que me preguntaron por ella en el examen de historia del arte de selectividad, allá por el Pleistoceno. Puede parecer una tontería, pero aquella mañana del mes de junio de 1996 estaba como un flan, y, al ver en el folio las fotos de la catedral burgalesa, casi di un grito de alegría, porque, no solo la reconocí al instante, lo cual fue básico, sino que, además, es que me sabía el tema de la arquitectura gótica a la perfección. Todos mis conocimientos los apliqué a lo que se veía en las imágenes, y saqué tan buena nota que no lo he olvidado.

El caso es que, a pesar de esa querencia, yo solo había entrado en la Catedral de Burgos una vez. En la ciudad había estado en un par de fugaces ocasiones, y en la segunda pude asomarme al interior del templo catedralicio, pero la visita fue un poco atropellada. Tanto que, hasta hace unos meses, mi único recuerdo de la Catedral burgalesa se parecía más bien a lo que se ve en la siguiente fotografía.


En efecto, la visión de la Puerta de Santa María desde la plaza homónima era todo lo que yo guardaba en la retina de la Catedral de Burgos


Lo cierto es que en mis dos visitas anteriores apenas si había tenido ocasión de recrearme en el edificio, que tiene tres portadas más. El otro día, la que vi mejor, aparte de la de Santa María, fue la del lado sur, que se denomina Pórtico del Sarmental.


Por una pequeña puerta que está a la izquierda del Pórtico del Sarmental, pero al nivel de la Plaza del Rey San Fernando, es por donde se suele entrar en la Catedral hoy día. En nuestro caso, yo había comprado las entradas por anticipado a una hora concreta, pero llegamos un poco tarde, por lo que estuvimos a punto de quedarnos fuera. Por suerte, el personal de la taquilla se portó y nos dejaron acceder al templo por la salida de la tienda. Esta se encuentra situada a la derecha de la Puerta de Santa María.


La tienda de la Catedral es el recuadro pintado en verde no numerado que, en el plano anterior, está situado abajo a la derecha. Aparte, en el magnífico croquis se señalan 33 lugares concretos del templo que merecen ser visitados. Entre ellos, hay 19 capillas. Yo vi 4, pero me faltaron las dos más importantes, que son la Capilla de los Condestables (marcada con un 22) y la Capilla del Santísimo Cristo de Burgos (9).

Sí vi la Capilla de Santa Ana o de la Concepción (12). En ella, destacan dos de las principales joyas artísticas de la Catedral. Son el Sepulcro del Obispo Luis de Acuña, que fue esculpido por Diego de Siloé, así como el Retablo Mayor, que es obra de su padre, Gil de Siloé.

 
En la Capilla del Corpus Christi (26), el elemento estrella es el Cofre de El Cid


Rodrigo Díaz de Vivar fue un caballero castellano que existió realmente. Le llamaban El Cid (el término proviene de sīdī, que significa mi señor en árabe andalusí. La segunda ī actúa como posesivo, así que la palabra sin esa letra quiere decir señor a secas). El Cid murió en 1099, año aproximado en el que se compuso el Cantar del Mío Cid, que está inspirado en parte de su vida.

Por su relevancia, el Cantar del Mío Cid es fundamental, dado que es la primera obra poética extensa de la literatura española. Consta de 3.735 versos. Además, es el único cantar épico castellano conservado casi completo. Aparte, el Cantar lo que hizo fue mitificar la figura de Rodrigo Díaz. En la cultura popular de España, la imagen que ha trascendido de él es la de un guerrero valiente, piadoso, sensato, justo y fiel. Por otro lado, una de las principales virtudes del Cantar es que no incluye demasiados elementos sobrenaturales y expone acontecimientos hasta cierto punto verosímiles, a la vez que refleja con relativa prudencia las hazañas de El Cid, lo que ha ayudado a crear un héroe de talla humana. Más allá de esto, parece claro que el Cantar se ajusta a una clase de literatura que se sigue cultivando hoy día, en la que se funden realidad y ficción. Precisamente, por lo que respecta al cofre, lo que se cuenta acerca de él mezcla una situación verídica (el destierro de Rodrigo Díaz, que se vio obligado a abandonar Burgos con 300 vasallos, y se dedicó a ganarse la vida en plan mercenario) con un pasaje inventado para adornar los hechos y darles interés (en el Cantar, se narra que El Cid necesitaba cash para mantener a sus huestes, por lo que engañó a dos judíos burgaleses, a los que entregó, a cambio de 3.000 marcos, un arcón lleno de arena, diciéndoles que contenía todas sus joyas. Para cuando los judíos lo abrieron, el caudillo y sus mesnadas ya estaba bien lejos con las monedas. Queda patente que lo de engañar y robar a los judíos no era algo indigno en la Edad Media...). El caso es que la historia no es real, y el baúl que hay en la Catedral de Burgos ni siquiera es del siglo XI, sino que data del XIII o del XIV, pero da igual. Supera los 700 años de existencia, y, solo por eso, se merece una ojeada.

Continuando con la visita, también me detuve en la Capilla de la Presentación (8). En ella, llama la atención la talla que se ve en la siguiente foto, abajo a la derecha. Representa a Cristo en pose yacente, a tamaño natural. Sin embargo, lo que más destaca en esa capilla es la Sagrada Familia de Sebastiano del Piombo, que fue un notable pintor renacentista italiano.


Del Piombo fue amigo de Miguel Ángel y no tan amigo de Rafael. El cuadro suyo que se conserva en la Catedral de Burgos, y que se ve en la imagen superior arriba a la izquierda, es de primer nivel.

Aparte, en la Catedral, la Capilla Mayor (16) es el espacio más destacado, como es lógico. En ella sobresale su imponente retablo.


Sobre el crucero, que se encuentra también en la Capilla Mayor, el cimborrio (15) se culmina con una espectacular bóveda con forma de estrella de ocho puntas, que está calada, lo que aligera el peso de la estructura y permite que penetre la luz.


La bóveda que se observa hoy día en la Catedral de Burgos no es la original, porque esta, que se había acabado en torno a 1470, se hundió en la noche del 3 al 4 de marzo de 1539, sin matar a nadie. La actual se concluyó en 1568.


Debajo de la bóveda yacen, como no, El Cid y su esposa, Doña Jimena. Lo que quedaba de ambos fue enterrado ahí en 1921.


Por lo visto, Rodrigo Díaz y su señora reposaban apaciblemente en el Monasterio de San Pedro de Cardeña cuando España fue invadida por los franceses, en 1808. Como consecuencia del paso de las tropas napoleónicas por la zona, algunos huesos fueron llevados a Europa, y los demás se trasladaron a Burgos durante un tiempo, antes de ser devueltos al Monasterio de San Pedro de Cardeña. Al final, en 1835 esta última parte de los restos óseos se volvieron a transportar a Burgos. Por su lado, unos años después se consiguieron recuperar los que los franchutes habían expoliado, y todos juntos se depositaron, en 1921, en el lugar en el que aún están enterrados.

Otras partes de la Catedral de Burgos que vi fueron la Sacristía Mayor (23) y el Claustro. La primera fue remodelada en el siglo XVIII, y presenta un estilo barroco rococó que ya nada tiene que ver con el del resto del edificio.


Con respecto al Claustro, este tiene dos plantas, que salvan el desnivel entre la piso principal de la Catedral y la calle de su lado sur, que se halla a menos altura. Realmente, el Claustro Bajo (33) solo lo vi a través de una ventana del Claustro Alto que estaba un poco abierta.


El Claustro Alto (24) se corresponde con la fila alta de cristaleras de la foto superior. Por dentro, es como una galería interior llena de ventanas, que estaban todas cerradas, salvo la que me sirvió para asomarme y echar la instantánea que acabo de poner.


Aparte, la Catedral de Burgos tiene una serie de elementos muy destacados que no se hallan en ninguna capilla concreta. Uno de ellos es la Escalera Dorada (13), que se ubica en el brazo norte del Transepto. Su factura también se debe a Diego de Siloé. La escalinata permite subir a la Puerta de la Coronería (31), que da acceso al templo por el norte. Por ese lado, la calle no solo se encuentra más elevada que la que bordea por el sur la iglesia, sino que está igualmente más alta que el propio suelo de esta.


Justo enfrente, en el muro del brazo sur del Transepto, destaca el Rosetón que se ubica sobre el Pórtico del Sarmental (1). Se trata de la única vidriera de la Catedral que ha permanecido casi intacta desde que fuera construida, a mediados del siglo XIII.


Otro elemento genial es el conjunto de relieves que hay en el trasaltar. Son cinco espectaculares retablos cincelados en piedra. Los tres del centro son obra de Felipe Vigarny, que los estuvo tallando desde 1497 hasta 1503. Se titulan Jesús con la Cruz a Cuestas, La Crucifixión y El Descendimiento y la Resurrección. Los de los extremos se labraron muchos años después, entre 1679 y 1683. Se deben a la mano de Pedro Alonso de los Ríos, y se titulan La Oración del Huerto y La Ascensión. Todos se ven desde la girola (21).


El último elemento destacado que vi en la Catedral es el Papamoscas (10, aproximadamente). Se trata de un muñeco articulado, que data del siglo XV, y que se encuentra sobre un reloj que está situado cerca del techo. Cuando ese reloj da las horas, el Papamoscas abre la boca y hace sonar una campana. 


Yo lo vi allí arriba, pero no estuve vivo y no pude observar como se mueve. La verdad es que la hora en punto me pilló despistado, y, para cuando me quise dar cuenta, el Papamoscas ya se había detenido. Por desgracia, era tarde y no pude esperar a que se pusiera de nuevo en movimiento.

En realidad, me quedan muchas cosas por ver en la Catedral de Burgos. Cuando tenga la oportunidad de volver, no me costará trabajo seguir por donde lo he dejado.


Reto Viajero MONUMENTOS DESTACADOS DE ESPAÑA
Visitado CATEDRAL DE BURGOS.
En 2002 (primera visita), % de Monumentos Destacados de España visitados en Castilla y León: 41'2% (hoy día, confirmada ya esta visita, 58'8%).
En 2002 (primera visita), % de Monumentos Destacados de España visitados: 26% (hoy día, confirmada ya esta visita, 43%).