Todo estaba dispuesto para que echáramos en El Pedroso cuatro de los últimos días del año. En efecto, la casa la teníamos alquilada ya desde hacía muchas semanas, y prácticamente habíamos cerrado el plan familiar. No obstante, es bien sabido que el hombre propone, pero que luego es Dios el que dispone, por lo que, en esta ocasión, nos tuvimos que adaptar sobre la marcha a una serie de imprevistos desgraciados, que se nos vinieron encima poco antes del inicio de la escapada. Uno de ellos estuvo relacionado con la gripe A.
El caso es que Ana había estado con gripe, y el 25 de diciembre, en el momento previsto para irnos, todavía se encontraba regular, por lo que no nos pareció oportuno tirar para la sierra a primera hora. Sin embargo, antes de acabar el 26, dado que sus síntomas ya habían remitido en gran parte, nos liamos un poco la manta a la cabeza y nos fuimos hasta El Pedroso, con la idea de sacarle el jugo a lo que quedaba de tiempo. El plan iba para adelante, pero el 27 el que amaneció con fiebre fui yo, después de una mala noche. Como la cosa aún era incipiente, conseguí un grado aceptable de bienestar gracias al paracetamol y aproveché a tope la jornada, pero empecé a sentirme peor al caer la tarde. En consecuencia, decidimos volvernos para casa, de manera que nuestros cuatro días navideños de campo se redujeron a uno. Lo que sucede es que tuve ocasión de explorar bastante bien el pueblo en esas 24 horas. Por eso, he optado por escribir el post, aunque este vaya a ser menos denso de lo pensado al principio.
Por poner en contexto el relato, lo primero que hay que decir es que El Pedroso es una población de 2.000 habitantes, que se encuentra enclavada en el Parque Natural Sierra Morena de Sevilla (hasta 2023, el nombre de este espacio protegido era Parque Natural Sierra Norte de Sevilla).
Históricamente hablando, El Pedroso ofrece escasos atractivos. Está atestiguado que su entorno estuvo poblado desde la prehistoria, pero hasta la Edad Media no hay constancia de la existencia de un lugar habitado denominado Pedroso. Años después, en los albores de la Edad Moderna, las fuentes reflejan que la localidad ya sí contaba con 403 vecinos, pero, aun así, apenas si se conservan en la zona vestigios materiales de aquella época. Lo poco que hay, se puede contemplar en los dos edificios de mayor antigüedad del pueblo, que son los religiosos. El más céntrico es la Iglesia de Nuestra Señora de la Consolación, que tiene partes del siglo XV.
Sin embargo, la estructura de la iglesia se vio alterada en el siglo XVI, y luego en el XVIII. Además, las modificaciones que se hicieron, tras los daños que sufrió el templo a raíz del terremoto de Lisboa de 1755, fueron muy significativas. Por eso, la gran mayoría no tiene más de 300 años. Pese a esto, sus dimensiones son considerables, por lo que se merece un vistazo.
El otro edificio histórico de El Pedroso es la Ermita de la Virgen del Espino. Se trata de una pequeña iglesia de una sola nave, cuyo origen también se remonta al siglo XV, pero que, de nuevo, fue muy reformada en el XVIII. En ella, se custodia la talla de la patrona del pueblo.
Probablemente, antaño la Ermita de la Virgen del Espino estuvo algo más aislada, pero ha quedado ubicada, en la actualidad, en uno de los extremos del pueblo, cerca de las Instalaciones Polideportivas de El Pedroso.
Nosotros fuimos andando tranquilamente hasta la ermita por el Paseo del Espino.
Con respecto a las Instalaciones Polideportivas, las mismas me dejaron alucinado por varias razones. En primer lugar, me sorprendió la cantidad de deportes que se pueden practicar allí. En efecto, la pista de atletismo es magnífica, también vi que hay canchas de tenis, un gimnasio, un pabellón cubierto y un campo de fútbol, además de una piscina. Sin embargo, lo que de verdad es digno de elogio es que todo se encontraba abierto y podía ser usado por cualquiera. Me parece sensacional que se haya invertido tanto en deporte, en un pueblo que no pasa de los 2.000 habitantes, y que las instalaciones estén puestas a disposición del que quiera usarlas. Chapeu.
En 2025, se ha celebrado la XXIX edición de la Feria de Muestras de Productos Típicos y Artesanales de la Sierra Morena de Sevilla, lo que pone de manifiesto que es un evento consolidado, cuya fama se ha extendido incluso hasta la capital provincial, que dista 66 kilómetros. Yo visité esta feria en 2004, cuando llevaba nueve ediciones y ya tenía un cierto renombre. Después, no solo no se ha estancado, sino que se ha convertido en un acontecimiento que da cabida a casi un centenar de estands, los cuales se reparten por diversos puntos de El Pedroso. El epicentro de la muestra se sitúa en la Plaza de Abastos, que es el lugar donde nació, y donde yo la vi hace más de dos décadas.
De todas formas, sí voy a decir ahora, que la Plaza de Abastos está ubicada en la Calle Prado, y que nosotros, en esta ocasión, nos alojamos precisamente en esa vía, muy cerca de las instalaciones del mercado municipal.
A continuación de la Calle Prado, en dirección sur, discurre la Avenida de la Estación, que es la calle que se recorre cuando se llega en tren y se dirige uno al centro del pueblo.
Más al norte de la Avenida de la Estación y de la Calle Prado, se extiende el centro de El Pedroso, por el que tuve la oportunidad de darme un buen paseo. Realmente, en el casco urbano pedroseño son distintos el meollo simbólico de la población y su verdadero epicentro. El primero está enclavado en la Plaza de España, que abarca todo el espacio que rodea a la Iglesia de Nuestra Señora de la Consolación.
Lo curioso es que esa iglesia es bastante grande en comparación con la Plaza de España, por lo que apura los límites de esta por el oeste y por el este. Por esos lados, el edificio religioso se queda cerca de las casas de enfrente. En cambio, al sur y al norte hay más amplitud, pero, como hay tanta estrechez por los laterales, parece que lo que da al Muro del Evangelio y lo que da al Muro de la Epístola del templo son dos plazas distintas. Sin embargo, todo es la Plaza de España.


El edificio del Ayuntamiento se asoma al sector meridional de la Plaza de España, pero es más amplio el lado septentrional. No obstante, aunque esta plaza constituye el corazón de El Pedroso, dado que se asoman a ella la iglesia y el consistorio, hay otro lugar del pueblo que ejerce de núcleo real del mismo, no solo porque se encuentra en el centro geográfico del casco urbano pedroseño, sino también porque es un auténtico eje vial, en el cual se construyó una fuente para hacerlo resaltar.
La Pila de Apolo, tal y como ahora se conserva, data de 1951, según pone en los azulejos que tiene adosados. Está enclavada en la confluencia de la Calle Moret, la Calle San Antonio, la Calle Palma y la Calle Prado.
Yendo de norte a sur, otra plazas destacadas de El Pedroso son la Plaza de Pepe Lora, la Plazuela de San Sebastián y la Plaza de Andalucía. La más pintoresca es la primera.
La Plazuela de San Sebastián y la Plaza de Andalucía están menos céntricas, pero también se encuentran muy cuidadas.
En general, El Pedroso está lleno de bonitas calles adoquinadas, flanqueadas por casa encaladas con balcones de hierro forjado. Se trata de uno de esos pueblos en los que un simple garbeo se disfruta un montón.

Sin embargo, el verdadero paseo que uno quiere darse, cuando va a un sitio como El Pedroso, es por el campo. Yo, como dije antes, el 27 me levanté con fiebre y temí que el día se me iba a ir al garete, pero, por suerte, tras tomarme una pastilla la temperatura bajó y pude aprovechar la mañana. Esta acabó con la vuelta que di por el casco urbano pedroseño, en la que pude ver todo lo que he nombrado hasta ahora, pero, realmente, nuestro primer objetivo de la jornada era disfrutar un poco de la naturaleza, por lo que comenzamos dándonos una caminata campestre, en la que anduvimos por el sendero que abandona el pueblo por el este y se interna en la dehesa.
La dehesa es el paisaje típico de las sierras del norte de Andalucía, de Extremadura y de la provincia de Salamanca. En estas zonas, la pobreza del suelo llevó al desarrollo de un sistema de explotación agropecuaria, en el que se limpia de árboles parte del terreno, dejando, no obstante, un buen número de ellos dispersos, que favorecen la creación de un estrato inferior de pastizales y de matorrales. Estos son utilizados para la crianza sostenible de ganado, a la vez que se aprovechan los recursos cinegéticos y los productos que se pueden obtener de los robles, de las encinas y de los alcornoques.
Aparte, en los alrededores de El Pedroso la dehesa está salpicada de berrocales, como es fácil de deducir, dado el nombre que le dieron al pueblo. Un berrocal es un tipo de paisaje en el que hay acumulaciones de rocas y de piedras, creadas por la meteorización del macizo granítico que forma el subsuelo.
Realmente, cuando salimos al campo, nosotros lo que hicimos fue caminar por el principio de la Ruta Sendero Arroyo de las Cañas. La misma sale y llega a El Pedroso, tras recorrer 11.800 metros. En nuestro caso, no era el día de hacer el trayecto entero, de manera que solo llegamos hasta el punto que está marcado en el siguiente mapa.
Una vez que llegamos a ese lugar, nos volvimos, desandando el camino. En principio, la idea era pasar cuatro días en El Pedroso, que seguramente me hubieran permitido hacer la ruta entera, pero, en esta ocasión me tuve que conformar solo con asomarme al sendero.
Es muy probable que pueda regresar a El Pedroso en un plazo razonable de tiempo. La verdad es que fuimos, porque la suegra de mi cuñada se ha arreglado una casa en el pueblo y se ha ido a vivir a ella, hace como un año. Allí no cabemos todos, pero la hermana de María y su familia sí tienen su sitio y van con cierta frecuencia. Hasta ahora, nosotros no habíamos visto el momento de alquilar algo cerca, para ir a echar con ellos unos días, y esta vez el plan ha salido un poco torcido, pero estoy seguro de que volverá a surgir la oportunidad de montar otro fin de semana serrano en El Pedroso.
Reto Viajero MUNICIPIOS DE ANDALUCÍA
Visitado EL PEDROSO.
En 2004 (primera visita), % de Municipios ya visitados en la Provincia de Sevilla: 21'9% (hoy día 67'6%).
En 2004 (primera visita), % de Municipios de Andalucía ya visitados: 7'9% (hoy día 22'4%).
En 2004 (primera visita), % de Municipios ya visitados en la Provincia de Sevilla: 21'9% (hoy día 67'6%).
En 2004 (primera visita), % de Municipios de Andalucía ya visitados: 7'9% (hoy día 22'4%).














































