En marzo, pasé un día en Punta Umbría y me despedí del pueblo con un "hasta pronto". No quería que transcurriera demasiado tiempo hasta que pudiera volver, pero he tardado en regresar menos de lo que me esperaba.
En efecto, la pasada semana inauguramos nuestras vacaciones estivales en el Camping Playa La Bota, que se encuentra a las afueras de Punta Umbría. El grueso del asueto veraniego los disfrutaremos en agosto, pero antes, para empezar el mes de julio echamos unos días en la costa de Huelva, yendo a la playa y gozando del sol y del mar.
En los últimos meses le he prestado escasa atención al blog, porque he estado de oposiciones, como ya expliqué en el post sobre Sevilla que escribí a mediados de mayo. Por aquel entonces, me faltaba poco para hacer el primer examen de las pruebas selectivas para el ingreso en la escala de Ayudantes de Archivos, Bibliotecas y Museos de la Universidad de Sevilla. Pues bien, lo aprobé, me puse a prepararme el segundo, y, tras cuatro semanas de locos, lo hice el 30 de junio. El caso es que no estaba planeado con tanta exactitud, porque la mobil home del Camping Playa La Bota la reservamos a finales de primavera, pero el destino quiso que el 1 de julio, un día después del examen definitivo, me pudiera ir a la costa de Huelva a soltar el estrés y a descansar de la locura que es enfrentarse a una oposición. Si me hubieran retrasado el ejercicio un pelín, mi estancia playera se habría ido al traste, pero al final coincidió todo de forma casi milagrosa. Los resultados no los sabré hasta septiembre, así que me ha venido de lujo tener la posibilidad de cambiar de aires en Punta Umbría para pasar página.
Camping Playa La Bota
El Camping Playa La Bota ocupa 13 hectáreas y se halla dentro de un inmenso pinar, que no está protegido, que yo sepa, pero que se ha respetado por completo, por lo que permanece casi virgen. La primera virtud del camping es que se encuentra en ese maravilloso entorno.
El segundo punto fuerte del Camping Playa La Bota es que está a 300 metros escasos de una playa maravillosa, denominada Playa de la Bota.
Por último, las instalaciones del camping son magníficas, por lo que es un lugar muy recomendable para pasar unos días de descanso, cerca del mar y en un entorno natural al 100%.
En relación con las instalaciones, hay que decir que el camping tiene áreas para acampar por las buenas y también zonas para instalar caravanas, pero lo que destaca en él, en mayor medida, es la amplia variedad de cabañas, de bungalós y de mobil homes con los que cuenta. Nosotros nos alojamos en uno de estos últimos. Estaba genial.
Me encanta el ambiente de los campings, pero las vacaciones en estos no dejan de tener partes un poco duras a veces. Sin embargo, en la mobil home del Camping Playa La Bota pude disfrutar de lo bueno del campismo, sin renunciar a ninguna comodidad, incluida la que proporciona un buen aparato de aire acondicionado.
Largo paseo por Punta Umbría
Como he comentado, el Camping Playa La Bota está aislado en medio de un enorme pinar, que ocupa gran parte del término municipal de Punta Umbría. En este viven 16.000 personas, que se reparten en tres núcleos de población. El más importante del trío se llama Punta Umbría, como es lógico. De él, es del que he hablado en los posts anteriores que le he dedicado al municipio. Esta vez solo fui allí el último día, cuando ya habíamos salido del camping. Esa mañana, para empezar desayunamos en un bareto muy poco lustroso, pero en el que estuvimos a gusto.
Tras la parada en Bar Casa Pamblanco, María y yo nos dimos un paseo enorme, que nos llevó a rodear por completo el meollo de Punta Umbría. Primero tiramos por la Avenida de Andalucía, que es una calle en la cual se concentran muchos de los negocios del pueblo. La misma lo corta en diagonal, y conduce desde el Océano Atlántico hasta la Ría de Punta Umbría.
Al llegar a su extremo noreste, la Avenida de Andalucía va a dar casi al comienzo de la Avenida de la Ría, que es el que va bordeando la Ría de Punta Umbría hasta la Plaza de Pérez Pastor. A continuación de esta, es la Calle Almirante Pérez de Guzmán la que sigue yendo paralela al agua, en un trecho en el que ya hay una pequeña playa.
Nosotros no paramos hasta que no llegamos a las dunas que van a dar al Espigón de Punta Umbría.
Al llegar a la zona agreste que ocupa el extremo oeste de Punta Umbría, la atravesamos y salimos a la Playa de Punta Umbría.
Una vez que pisamos la arena, fuimos caminando por la playa hasta el sitio en el que se habían instalado las niñas. Ellas, tras el lote de churros habían decidido que era mejor tumbarse en la arena que pegarse más de una hora andando. Yo, sin embargo, supe enseguida que lo suyo era disfrutar de un largo paseo. Al encontrar a Ana, a David y a Julia, María y yo nos dimos un baño y recogimos los bártulos. Después, los cinco emprendimos la vuelta a Sevilla, no sin antes hacer una última y breve parada en el Chiringuito Cazorla.
El Portil
Decía arriba que Punta Umbría tiene tres núcleos de población. El menor se denomina El Rincón. En él no he estado. El tercero es El Portil, que es el que queda más cerca del Camping Playa La Bota.
En El Portil viven unas 1.300 personas. Estéticamente, es la típica población nacida para dar servicio a una playa. En esta ocasión, la misma es la Playa del Portil. Yo no tuve la oportunidad de conocerla, ni de acercarme a la parte de El Portil que linda con ella, pero creo que esa zona no presenta ninguna particularidad especial. Lo destacable de este núcleo habitado es que, por el este, se asoma a la Laguna del Portil y al enorme pinar en el que se enclava el Camping Playa La Bota. La costa de Huelva es así de maravillosa.
No obstante, lo más curioso de El Portil, a mi parecer, es su límite oeste, porque está conformado por una calle recta, denominada Calle Laguna Seca.
La acera este de la Calle Laguna Seca pertenece a El Portil, y, por tanto, a Punta Umbría. La de enfrente, en cambio, es el limite oriental de Nuevo Portil, que ya forma parte del término municipal de Cartaya. Yo, en otros lugares ya he visto pueblos que están separados por una calle, pero no recuerdo ninguna división en la que los confines sigan una línea recta tan patente y perfecta. La historia de como se ha llegado a esa situación es curiosa y empezó en 1963, año en el que Punta Umbría se segregó de Cartaya y se constituyó en municipio independiente. En ese momento, los dirigentes del recién nacido ayuntamiento puntaumbrieño decidieron impulsar la creación de un nuevo núcleo, que se erigió a 9 kilómetros del casco urbano, colindando justo con el territorio de Cartaya. Se le denominó El Portil.
El Portil nació tan pegado a la linde con el término de Cartaya, que acababa abruptamente en una calle recta. Años después, los cartayenses parece que se picaron y también fomentaron el surgimiento de otro núcleo, llamado Nuevo Portil, que llegó de igual modo, pero desde el lado opuesto, hasta el límite con el término de Punta Umbría, es decir, hasta la misma vía que los puntaumbrieños habían fijado como frontera. En la actualidad, lo único que denota que son dos poblaciones dependientes de ayuntamientos distintos son los vados de los garajes. En efecto, los de una acera los ha emitido un consistorio y los de enfrente el vecino. Por lo demás, no hay diferencia. Pese a esto, yo no traspasé los confines de El Portil. Lo cierto es que fui todos los días hasta allí desde el Camping Playa La Bota, andando o corriendo, pero no crucé la Calle Laguna Seca.
Jugando al minigolf en El Portil
En El Portil hay alguna zona de casas unifamiliares, pero la mayoría de la población está conformada, básicamente, por urbanizaciones cerradas de adosados y de pisos.
De puertas para adentro, todas esas urbanizaciones dan a piscinas y a zonas ajardinadas, por lo que he podido ver en la imagen satélite, pero, por el exterior, los bloques de pisos tienen locales y negocios.
A falta de un espacio con una iglesia antigua o con algún edificio oficial, el epicentro de El Portil se ubica en la Plaza de la Sal. Se trata del único lugar de la localidad en el que hay una superficie un poco amplia que no está ocupada por pisos o por casas, por lo que yo vi. El Portil no es un núcleo habitado hostil, es decir, que da sensación de desahogo, pero la verdad es que no cuenta con zonas verdes, y plazas tampoco tiene más.
En los cinco días que pasamos en el Camping Playa La Bota, nosotros fuimos a El Portil al supermercado y a la farmacia. Aparte, yo estuve por allí dando un paseo una mañana, pero lo más divertido que hicimos fue ir a jugar al minigolf.
Me divierte jugar al minigolf, y en El Portil hay uno que está situado en el jardín del Restaurante Calamón. No pude ganar la partida, el triunfo se lo llevó Ana, pero la verdad es que echamos un rato sensacional.
Otros momentos de relax absoluto
Me encantan las vacaciones activas, pero hace años descubrí que me sienta muy bien reservar unos cuantos días del verano para montar un plan que no implique más que descansar e improvisar. Este 2026, esa semanita de relax poco preparado es la que hemos disfrutado en el Camping Playa La Bota. Sin embargo, dejarse llevar no significa necesariamente no moverse nada. Por eso, en las jornadas de asueto no faltaron los paseos por los maravillosos pinares que separaban el camping y El Portil.
Una de las noches también organizamos una buena, viendo el partido de la selección española masculina de fútbol en la mobil home. Se está celebrando la Copa Mundial de la FIFA 2026, y España jugaba los dieciseisavos de final contra Austria.
Por último, a lo largo de los días nos pegamos tres pequeños gustazos en tres sitios diferentes. En el primero, llamado Chiringuito Nómada, nos tomamos una cerveza en familia.
La segunda cerveza nos la tomamos María y yo en el jardín del Restaurante Calamón, otro día que fuimos allí y que no jugamos al minigolf.
El Restaurante Chiringuito Rifeño es un chiringuito parecido a los que están frente al mar en otros lugares, pero en este caso no se halla en primera línea, sino al borde de la carretera. Nosotros pasábamos junto a él cada día, ya que se encuentra cerca de la entrada del Camping Playa La Bota que conduce a la playa. Por eso, aunque comimos y cenamos siempre en la mobil home, el último almuerzo decidimos hacerlo allí.
En el Restaurante Chiringuito Rifeño comí sardinas, atún a la plancha y papas aliñás, rodeado de toda mi familia, disfrutando de otro de esos ratos que me regala la vida de vez en cuando.
A esperar la llegada del resto de las vacaciones
La primera parte de las vacaciones me supo a poco. Tras unos días de descanso mental y físico, que necesitaba mucho, tocó regresar a Sevilla a trabajar hasta final de mes. Julio se presenta tranquilo, en lo que a planes especiales se refiere, pero no pasa nada. En agosto me cogeré las tres semanas libres que me quedan, y volveré a tener otro buen puñado de cosas que seguir contando.
Reto Viajero MUNICIPIOS DE ANDALUCÍA
Visitado PUNTA UMBRÍA.
En 1996 (primera visita), % de Municipios ya visitados en la Provincia de Huelva: 5% (hoy día, confirmada ya esta visita en 2007, 30'4%).
En 1996 (primera visita), % de Municipios de Andalucía ya visitados: 2'5% (hoy día, confirmada ya esta visita en 2007, 21'3%).
Visitado PUNTA UMBRÍA.
En 1996 (primera visita), % de Municipios ya visitados en la Provincia de Huelva: 5% (hoy día, confirmada ya esta visita en 2007, 30'4%).
En 1996 (primera visita), % de Municipios de Andalucía ya visitados: 2'5% (hoy día, confirmada ya esta visita en 2007, 21'3%).

















































