31 de julio de 2026

UTRERA 2026

Este verano está siendo sofocante en Sevilla y en sus alrededores. Por esa razón, y por otras, me pareció tan buena idea ir ayer a Utrera a participar en una actividad, denominada Utrera entre las Estrellas, que hizo que saliéramos al campo en plena noche.


El día fue muy caluroso, pero el hecho de que nos adentráramos en La Campiña cuando el sol ya se había puesto, posibilitó que disfrutáramos de un rato más fresco, realizando una original actividad que estuvo organizada por La Strada di Miguel.

Utrera entre las Estrellas

La Strada di Miguel es una empresa utrerana dedicada a organizar experiencias turísticas y de ocio, tanto en Utrera y en su entorno, como en Sevilla capital. Su alma mater se llama Miguel Ayala. Yo no tenía ni idea de su existencia, pero María se enteró hace poco de que Miguel iba a guiar, a lo largo del verano, varios paseos nocturnos para observar las estrellas desde las afueras de Utrera, y me propuso la actividad. La cosa prometía, y ayer no dudamos en ir a una de las citas programadas.


Miguel nos citó a las 22'00 horas en la Fuente de los Ocho Caños de Utrera. Una vez que se acabó de formar el grupo, desde allí salimos al campo en pocos minutos, cogiendo un camino de tierra que nos llevó hasta las Instalaciones del Club Deportivo de Aeromodelismo y Radio Control de Utrera.



Para mi sorpresa, para realizar la actividad nos juntamos más de una treintena de personas, que fuimos caminando cada uno a su ritmo, y cubrimos, en unos 45 minutos, los 3.500 metros que hay entre la Fuente de los Ocho Caños y la entrada de una zona vallada, en la que el Club Deportivo de Aeromodelismo y Radio Control de Utrera cuenta con una pequeña pista de aterrizaje y de despegue bastante bien montada. No obstante, dada la oscuridad que ya reinaba cuando llegamos, de las Instalaciones solo vi la parte acondicionada para pilotar los aviones, que tenía una red por encima.


Debajo de esa red y del tejadillo que tenía al lado, Miguel y su compañero Rafa, que había ido en coche, nos ofrecieron fruta y bebidas, que pudimos degustar junto con los bocadillos que habíamos llevado nosotros. Durante un buen rato, disfrutamos de la apacible noche de verano campestre, cenando tranquilamente.


Sin embargo, habíamos ido hasta allí para ver las estrellas, por lo que, tras el agradable receso, comenzamos la actividad propiamente dicha, para la que contamos con un telescopio profesional y con unos prismáticos de precisión. 

Tengo que decir que la parte de la experiencia que se centró en la observación astronómica fue la que me gustó en menor medida. Puede parecer paradójico, porque el objeto de la excursión era ver las estrellas, pero lo cierto es que el meollo de la actividad destacó menos que todo lo que lo acompañó. La causa es que la noche de ayer no era la más apropiada para distinguir las constelaciones, porque anteayer hubo luna llena.


Yo no había reparado en el detalle de la luz lunar que nos íbamos a encontrar, pero quizás los organizadores de la actividad sí deberían haber tenido en cuenta ese factor. Ayer, la luna apenas si había empezado a menguar y el firmamento estaba muy iluminado. Por eso, se veían pocas estrellas. 


Además, aunque nos hallábamos a 3 kilómetros de Utrera, el tamaño de esa ciudad aún provocaba algo de claridad en la bóveda celeste sobre nuestras cabezas. Yo, otras veces he disfrutado de cielos mucho más estrellados que el de la pasada noche. Sí es verdad que, como contrapartida, pude ver la luna preciosa con el telescopio y los prismáticos, pero la parte de las estrellas quedó un pelín descafeinada.

En realidad, la actividad no la dirigió Miguel ni su compañero, sino que estos solo fueron los meros introductores de las explicaciones que dio el verdadero experto, que fue un profesor jubilado que los acompañaba, el cual resultó ser un especialista en astronomía. Sus indicaciones fueron muy interesantes. Fue evidente que controlaba el tema, ya que nos mostró lo que se llegaba a apreciar, poniendo en contexto las constelaciones con historias de mitología. La pena es que se vio poco. 

De todas maneras, aprendí que el famoso carro, que es casi lo único que sé reconocer sin ayuda en el cielo, no es la Osa Mayor al completo, como yo creía, sino que es solo la cola. También acerté a distinguir Casiopea, con su forma de W, logré identificar la Estrella Polar, y, por último, fui capaz de localizar los puntitos de luz que configuran el llamado Triangulo de Verano, que se corresponden con tres estrellas denominadas Vega, Altair y Deneb

Sin embargo, todo lo comentado lo hice con una cierta dificultad, con el agravante de que, de otras constelaciones apenas si vimos algunas estrellas sueltas, que aportaron poco.

No obstante, en mitad del campo en plena noche estuve a gusto y relajado, me divertí, y, sobre todo, disfruté del rato compartido con María, con Ana, con Julia y con mi sobrina Laura, que también se vino con nosotros. Incluso, me gustó el camino de regreso, que nos devolvió a Utrera a eso de la 1'15 de la mañana.
 
Pincelada de Utrera

Utrera es el cuarto municipio más poblado de la provincia de Sevilla y cuenta con el décimo término más extenso de toda Andalucía. Estamos hablando, por tanto, de un lugar de una entidad considerable, que no se ve en un rato. Nosotros, además, no íbamos con la intención de recorrer su casco urbano. Sin embargo, fue una suerte que nos citaran en la Fuente de los Ocho Caños, porque eso me permitió conocer ese monumento, que se encuentra ubicado en el extremo sur de la localidad.


La Fuente de los Ocho Caños se construyó en el siglo XIV, aunque está muy reformada. En origen, se ubicaba extramuros de Utrera y ejercía de fuente de aprovisionamiento, tanto para los que residían en el interior de la villa, como para el ganado y los que transitaban cerca de la entrada sur de la población.

Precisamente, un poco más allá de la fuente está el arco que ejercía de puerta sur de la segunda muralla de Utrera, que, al igual que la fuente, también data del siglo XIV. 


Yo no esperaba tener la oportunidad de ver lugares de Utrera tan destacados, pero todo salió rodado, llegamos pronto, y, además, me encontré conque nos habían citado en ese interesante enclave. Utrera es un sitio importante y cuenta con una larga historia a sus espaldas, por lo que volveré para profundizar en sus tesoros, pero, de momento, ya he podido mencionar dos de ellos.


Aparte, colindante con el Arco de la Villa hay un restaurante, de esos en los que se disfruta de la gastronomía tradicional en un entorno cuidado que tiene una cierta historia. Se llama Restaurante El Arco, y está ubicado en una casa del siglo XV. 



En el Restaurante El Arco ponen mesas en la acera, algunas de las cuales son altas. En una de estas nos ubicamos nosotros, dado que habíamos llegado con tiempo y que pegaba tomar un piscolabis. Para picar, nos pedimos un aliño de melva, que en este caso resultó tener también alcachofas y palmitos. Me encantó.


Utrera tiene mucho que ver. Se trata de la típica población que daría perfectamente para un fin de semana. Lo que sucede es que se encuentra cerca de Sevilla capital y se suele obviar como destino turístico. No obstante, yo ya había estado en ella en una ocasión, pero aquella vez tampoco pude profundizar demasiado en sus encantos. A la tercera irá la vencida.


Reto Viajero POBLACIONES ESENCIALES DE ESPAÑA
Visitado UTRERA.
En 2006 (primera visita), % de Poblaciones Esenciales ya visitadas en la Provincia de Sevilla: 100% (hoy día 100%).
En 2006 (primera visita), % de Poblaciones Esenciales de España ya visitadas: 25% (hoy día 36'8%).

Reto Viajero MUNICIPIOS DE ANDALUCÍA
Visitado UTRERA.
En 2006 (primera visita), % de Municipios ya visitados en la Provincia de Sevilla: 26'7% (hoy día 67'6%).
En 2006 (primera visita), % de Municipios de Andalucía ya visitados: 9'8% (hoy día 22'4%).


25 de julio de 2026

LLANES 2026 (VISITA DE JULIO)

Mi trigésimo sexta visita a Llanes ha sido de las más fugaces. Apenas si pasé allí unas horas. Como siempre desde 2004, estuve en la casa que mi madre tiene en la aldea llanisca de La Galguera, pero esta vez solo dormí una noche en ella.


A pesar de lo breve que fue la estancia, tuve tiempo de darme un paseo por el centro de Llanes y de cenar en un lugar que no conocía, así que, continuando con la tradición, voy a redactar un corto post relativo a lo que dieron de sí las 15 horas que pasé en el bello pueblo asturiano.
 
Cenando en la casa de Juan Pariente

En 1516, Carlos de Habsburgo heredó el trono de España, y, tras unos meses de complicadas negociaciones diplomáticas, puso rumbo a Castilla desde Países Bajos para ser jurado como rey de nuestro país. El 19 de septiembre de 1517, desembarcó en el puerto de Tazones y comenzó un viaje a pie por el norte de España, que le hizo pasar por varias localidades asturianas, antes de llegar a Valladolid, donde debía convocar Cortes. El año pasado, cuando hablé de Colunga, que fue uno de los pueblos de Asturias donde hizo una parada, ya dije que algún día profundizaré en esa ruta. Ahora no voy a hacerlo, pero traigo a colación la historia, porque uno de los lugares donde pernoctó su majestad fue en Llanes. En concreto, pasó una noche en casa de Juan Pariente, que era un noble ligado a la monarquía desde los tiempos de Juan II


Como digo, no quiero enrollarme ahora con ese asunto, porque me gustaría hablar de él con más calma, pero sí voy a comentar que, el otro día, cenamos en un bar que se encuentra en los bajos de la citada vivienda de Juan Pariente. Lo que pasa es que, lo único que queda de la casona original es el arco de medio punto de la foto superior. De ahí que hayan bautizado a esa puerta como Puerta de Carlos V. Detrás, lo que hay es un pequeño local, que no tiene aparente conexión con el resto del inmueble, y que está completamente reformado. 

El mencionado bar se llama A Mi Bola, y también ha sufrido una transformación absoluta, aunque no ha cambiado de nombre. En efecto, A Mi Bola era un bareto de aire bohemio, en el que se organizaban pequeñas exposiciones y mini conciertos. Durante años fue una rara avis en el corazón de Llanes, que es una población muy turística. Sin embargo, según parece el negocio ha sido traspasado hace unos meses, y ahora es un sitio normal y corriente. Yo, en la versión antigua de A Mi Bola no llegué a entrar nunca, pero el sábado buscábamos un lugar donde tomar algo, a una hora en la que Llanes era un hervidero, y apareció un hueco de manera milagrosa en la terraza de A Mi Bola. No íbamos pensando en parar allí, fue casualidad, pero vimos la mesa libre, y en vista de la cantidad de gente que había por todos lados, decidimos detenernos. Fue un acierto, porque cenamos en plena Calle Posada Herrera, a los pies de la famosa puerta de la casa de Juan Pariente.


Más allá de eso, lo que yo me pedí para cenar fue un bocadillo de jamón y una cerveza. No me comí mucho el coco, pero estuve muy a gusto.


Un par de pequeños paseos

Con independencia de la cena, lo que me agradó de mi breve estancia en Llanes fue que me dio tiempo a darme un breve paseo por el casco histórico del pueblo, que es una maravilla. 


En verano, Llanes siempre está lleno de gente, pero eso, a mí parecer, no le resta encanto. Me gusta ese ambiente. Además, incluso en julio es posible contemplar estampas preciosas de la localidad.


Nosotros, mientras íbamos a buscar un lugar donde cenar, anduvimos por la Calle Alfonso IX y por la Calle Castillo, antes de enfilar desde el principio la Calle Mayor. Ese recorrido ya es, de por sí, muy bonito. Después, volvimos por la Calle Posada Herrera, pasando por delante de la Iglesia de Santa María del Conceyu y de la Casa de la Cultura de Llanes.



Al día siguiente por la mañana, tuve tiempo de salir a correr, y luego también me di un nuevo paseo, esta vez por La Galguera, fijando mi atención, tanto en rincones en los que he reparado menos en el pasado, como en otros que son de sobra conocidos para mí, pero que no me canso de visitar. Uno de estos es el Lavadero.

      


En La Galguera se levantó un día precioso. Fue un placer tener unos minutos de sosiego, para disfrutar de la belleza de su entorno, de sus calles y de sus casas. Algunas de estas son modernas, pero el pueblo no ha perdido ni un ápice de su encanto.



Todo fue breve en esta visita. No importa. En agosto regresaremos y nos quedaremos una semana, en la cual tendremos la oportunidad de aprovechar más el tiempo.


Reto Viajero POBLACIONES ESENCIALES DE ESPAÑA
Visitado LLANES.
En 1997 (primera visita), % de Poblaciones Esenciales ya visitadas en Asturias: 13'3% (hoy día 60%).
En 1997 (primera visita), % de Poblaciones Esenciales de España ya visitadas: 11'8% (hoy día 36'8%).


12 de julio de 2026

PUNTA UMBRÍA 2026 (VISITA DE JULIO)

En marzo, pasé un día en Punta Umbría y me despedí del pueblo con un "hasta pronto". No quería que transcurriera demasiado tiempo hasta que pudiera volver, pero he tardado en regresar menos de lo que me esperaba.


En efecto, la pasada semana inauguramos nuestras vacaciones estivales en el Camping Playa La Bota, que se encuentra a las afueras de Punta Umbría. El grueso del asueto veraniego los disfrutaremos en agosto, pero antes, para empezar el mes de julio echamos unos días en la costa de Huelva, yendo a la playa y gozando del sol y del mar.


En los últimos meses le he prestado escasa atención al blog, porque he estado de oposiciones, como ya expliqué en el post sobre Sevilla que escribí a mediados de mayo. Por aquel entonces, me faltaba poco para hacer el primer examen de las pruebas selectivas para el ingreso en la escala de Ayudantes de Archivos, Bibliotecas y Museos de la Universidad de Sevilla. Pues bien, lo aprobé, me puse a prepararme el segundo, y, tras cuatro semanas de locos, lo hice el 30 de junio. El 1 de julio nos fuimos a Punta Umbría.

El caso es que el plan no estaba maquinado con tanta exactitud como parece, porque la mobil home del Camping Playa La Bota la reservamos a finales de primavera, pero el destino quiso que, un día después del examen definitivo, me pudiera ir a la costa de Huelva a soltar el estrés y a descansar de la locura que es enfrentarse a una oposición. Si me hubieran retrasado el ejercicio un pelín, mi estancia playera se habría ido al traste, pero al final coincidió todo de forma casi milagrosa. Los resultados no los sabré hasta septiembre, así que me ha venido de lujo tener la posibilidad de cambiar de aires en Punta Umbría para pasar página.

Camping Playa La Bota

El Camping Playa La Bota ocupa 13 hectáreas y se halla dentro de un inmenso pinar, que no está protegido, que yo sepa, pero que se ha respetado por completo, por lo que permanece casi virgen. La primera virtud del camping es que se encuentra en ese maravilloso entorno.



El segundo punto fuerte del Camping Playa La Bota es que está a 300 metros escasos de una playa fabulosa, denominada Playa de la Bota


Por último, las instalaciones del camping son magníficas, por lo que es un lugar muy recomendable para pasar unos días de descanso, cerca del mar y en un entorno natural al 100%. 


En relación con las instalaciones, hay que decir que el camping tiene áreas para acampar por las buenas y también zonas para instalar caravanas, pero lo que destaca en él, en mayor medida, es la amplia variedad de cabañas, de bungalós y de mobil homes con los que cuenta. Nosotros nos alojamos en uno de estos últimos. Estaba genial.


  

Me encanta el ambiente de los campings, pero las vacaciones en estos no dejan de tener partes un poco duras a veces. Sin embargo, en la mobil home del Camping Playa La Bota pude disfrutar de lo bueno del campismo, sin renunciar a ninguna comodidad, incluida la que proporciona un buen aparato de aire acondicionado.

Largo paseo por Punta Umbría

Como he comentado, el Camping Playa La Bota está aislado en medio de un enorme pinar, que ocupa gran parte del término municipal de Punta Umbría. En este viven 16.000 personas, que se reparten en tres núcleos de población. El más importante del trío se llama Punta Umbría, como es lógico. De él, es del que he hablado en los posts anteriores que le he dedicado al municipio. 

El tema es que esta vez solo he ido al pueblo de Punta Umbría el último día, cuando ya habíamos salido del camping. Esa mañana, para empezar desayunamos en un bareto muy poco lustroso, pero en el que estuvimos a gusto.


Tras la parada en Bar Casa Pamblanco, María y yo nos dimos un paseo enorme, que nos llevó a rodear por completo el meollo de Punta Umbría. Primero tiramos por la Avenida de Andalucía, que es una calle en la cual se concentran muchos de los negocios del pueblo. La misma lo corta en diagonal, y conduce desde el Océano Atlántico hasta la Ría de Punta Umbría.

Al llegar a su extremo noreste, la Avenida de Andalucía va a dar casi al comienzo de la Avenida de la Ría, que es la que va bordeando la Ría de Punta Umbría hasta la Plaza de Pérez Pastor. A continuación de esta, es la Calle Almirante Pérez de Guzmán la que sigue yendo paralela al agua, en un trecho en el que ya hay una pequeña playa. 


Nosotros no paramos hasta que no llegamos a las dunas que van a dar al Espigón de Punta Umbría.


Al llegar a la zona agreste que ocupa el extremo oeste de Punta Umbría, la atravesamos y salimos a la Playa de Punta Umbría


Una vez que pisamos la arena, fuimos caminando por la playa hasta el sitio en el que se habían instalado las niñas, las cuales, tras el lote de churros, habían decidido que era mejor tumbarse en la arena que pegarse más de una hora andando. Yo, sin embargo, supe enseguida que lo suyo era disfrutar de un largo paseo. Al encontrarnos con ellas, María y yo nos dimos un baño y recogimos los bártulos. Después, todos emprendimos la vuelta a Sevilla, no sin antes hacer una última y breve parada en el Chiringuito Cazorla.


El Portil

Decía arriba que Punta Umbría tiene tres núcleos de población. El menor se denomina El Rincón. En él no he estado. El tercero es El Portil, que es el que queda más cerca del Camping Playa La Bota.

En El Portil viven unas 1.300 personas. Estéticamente, es la típica población nacida para dar servicio a una playa. La de El Portil se llama Playa del Portil, claro. No se han comido mucho el coco. Yo no tuve la oportunidad de conocerla, ni de acercarme a la parte de El Portil que linda con ella, pero creo que esa zona no presenta ninguna particularidad especial. Lo destacable de este núcleo habitado es que, por el este, se asoma a la Laguna del Portil y al enorme pinar en el que se enclava el Camping Playa La Bota. La costa de Huelva es así de extraordinaria.


No obstante, lo más curioso de El Portil, a mi parecer, es su límite oeste, porque está conformado por una calle recta, denominada Calle Laguna Seca


La acera este de la Calle Laguna Seca pertenece a El Portil, y, por tanto, a Punta Umbría. La de enfrente, en cambio, es el limite oriental de Nuevo Portil, que ya forma parte del término municipal de Cartaya. Yo, en otros lugares ya he visto pueblos que están separados por una calle, pero no recuerdo ninguna división en la que los confines sigan una línea recta tan patente y perfecta. La historia de como se ha llegado a esa situación es curiosa y empezó en 1963, año en el que Punta Umbría se segregó de Cartaya y se constituyó como municipio independiente. En ese momento, los dirigentes del recién nacido ayuntamiento puntaumbrieño decidieron impulsar la creación de un nuevo núcleo, que se erigió a 9 kilómetros del casco urbano, colindando justo con el territorio de Cartaya. Se le denominó El Portil.


El Portil nació tan pegado a la linde con el término de Cartaya, que acababa abruptamente en una calle recta. Años después, los cartayenses parece que se picaron y también fomentaron el surgimiento de otro núcleo en su circunscripción, llamado Nuevo Portil, que llegó de igual modo, pero desde el lado opuesto, hasta el límite con el término de Punta Umbría, es decir, hasta la misma vía que los puntaumbrieños habían fijado como frontera. En la actualidad, lo único que denota que son dos poblaciones dependientes de ayuntamientos distintos son los vados de los garajes. En efecto, los de una acera los ha emitido un consistorio y los de enfrente el vecino. Por lo demás, no hay diferencia. Pese a esto, yo no traspasé los confines de El Portil. Lo cierto es que fui todos los días hasta allí desde el Camping Playa La Bota, andando o corriendo, pero no crucé la Calle Laguna Seca

Jugando al minigolf en El Portil

En El Portil hay alguna zona de casas unifamiliares, pero la mayoría de la población está conformada, básicamente, por urbanizaciones cerradas de adosados y de pisos. 


De puertas para adentro, todas esas urbanizaciones dan a piscinas y a zonas ajardinadas, por lo que he podido ver en la imagen satélite, pero, por el exterior, los bloques de pisos tienen locales y negocios. 


A falta de un espacio con una iglesia antigua o con algún edificio oficial, el epicentro de El Portil se ubica en la Plaza de la Sal. Se trata del único lugar de la localidad en el que hay una superficie un poco amplia que no está ocupada por pisos o por casas, por lo que yo vi. El Portil no es un núcleo hostil, es decir, que da sensación de desahogo, pero la verdad es que no cuenta con zonas verdes, y plazas tampoco tiene más.


En los cinco días que pasamos en el Camping Playa La Bota, nosotros fuimos a El Portil al supermercado y a la farmacia. Aparte, al margen de las veces que lo atravesé corriendo, yo estuve por allí dando un paseo una mañana, pero lo más divertido que hicimos fue ir a jugar al minigolf.


Me divierte jugar al minigolf, y en El Portil hay uno que está situado en el jardín del Restaurante Calamón. No pude ganar la partida, el triunfo se lo llevó Ana, pero la verdad es que echamos un rato sensacional.
 
Otros momentos de relax absoluto

Me encantan las vacaciones activas, pero hace años descubrí que me sienta muy bien reservar unos cuantos días del verano para montar un plan que no implique más que descansar e improvisar. Este 2026, esa semanita de relax poco preparado es la que hemos disfrutado en el Camping Playa La Bota. Sin embargo, dejarse llevar no significa necesariamente no moverse nada. Por eso, en las jornadas de asueto no faltaron los paseos por los maravillosos pinares que separan el camping y El Portil


Una de las noches también organizamos una buena, viendo el partido de la selección española masculina de fútbol en la mobil home. Se está celebrando la Copa Mundial de la FIFA 2026, y España jugaba los dieciseisavos de final contra Austria.


Por último, a lo largo de los días nos pegamos tres pequeños gustazos en tres sitios diferentes. En el primero, llamado Chiringuito Nómada, nos tomamos una cerveza en familia.



El llamado Chiringuito Nómada es una auténtica construcción efímera, que se encuentra en medio de la arena de la Playa de la Bota. Me pareció un lugar espectacular.

La segunda cerveza nos la tomamos María y yo en el jardín del Restaurante Calamón, otro día que fuimos allí y que no jugamos al minigolf.


Para acabar, el último día de playa nos pegamos un auténtico homenaje final en el Restaurante Chiringuito Rifeño.


El Restaurante Chiringuito Rifeño es un chiringuito parecido a los que están frente al mar en otros lugares de costa, pero en este caso no se halla en primera línea, sino al borde de la carretera. Nosotros pasábamos junto a él cada día, ya que se encuentra cerca de la entrada del Camping Playa La Bota que conduce a la playa. Por eso, aunque comimos y cenamos siempre en la mobil home, el último almuerzo decidimos hacerlo allí. 


En el Restaurante Chiringuito Rifeño comí sardinas, atún a la plancha y papas aliñás, rodeado de toda mi familia, disfrutando de otro de esos ratos que me regala la vida de vez en cuando.
 
A esperar la llegada del resto de las vacaciones

La primera parte de las vacaciones me supo a poco. Tras unos días de descanso mental y físico, que necesitaba mucho, tocó regresar a Sevilla a trabajar hasta final de mes. Julio se presenta tranquilo, en lo que a planes especiales se refiere, pero no pasa nada. En agosto me cogeré las tres semanas libres que me quedan, y volveré a tener otro buen puñado de cosas que seguir contando.


Reto Viajero MUNICIPIOS DE ANDALUCÍA
Visitado PUNTA UMBRÍA.
En 1996 (primera visita), % de Municipios ya visitados en la Provincia de Huelva: 5%  (hoy día, confirmada ya esta visita en 2007, 30'4%).
En 1996 (primera visita), % de Municipios de Andalucía ya visitados: 2'5% (hoy día, confirmada ya esta visita en 2007, 21'3%).