El 10 de mayo se cumplió una década desde que escribí el primer post en En Ole Väsynyt. La presente será la entrada número 367. Es una pasada. La verdad es que empecé con este diario público de mis viajes y de las carreras que corro con la idea de que la iniciativa perdurara, pero no tenía muy claro que fuera a mantener la constancia tanto tiempo. 10 años son muchos.
En esta última década mi situación han cambiado bastante, como es lógico. El balance es positivo, pero el tema es que he pasado por un buen número de vicisitudes, y, aunque el objeto del blog no es hablar de ellas de manera directa, la verdad es que he ido poniendo en contexto los post turísticos y los deportivos. Al final, he reflejado 10 años de mi vida de una forma que me encanta. Ahora, de nuevo, este artículo sobre Sevilla lo voy a introducir haciendo un apunte acerca del momento en el que me encuentro, por lo que va a quedar plasmada otra circunstancia más de mi existencia.
El caso es que, como es fácil de comprobar, no le he dado mucha bola al blog últimamente. Cuando empecé con él, me propuse parir un post al mes como mínimo, y he cumplido el objetivo, salvo en los meses de abril y mayo de 2020, en los que estuvimos encerrados en casa, y en febrero de 2021, cuando aún sufríamos los efectos de la pandemia y no pude atravesar los límites municipales de mi pueblo. En los restantes 118 meses que han transcurrido desde mayo de 2016, nunca he faltado a la cita. Sin embargo, es patente que unas veces he podido escribir más, y otras he estado menos libre. La presente primavera estoy pasando una de estas etapas de saturación que me ha impedido sentarme a redactar con regularidad, porque tengo que hacer un nuevo examen de oposición.
Yo comencé a trabajar en enero de 2020 en la biblioteca de la Universidad de Sevilla, pero soy interino. Por ello, periódicamente he tenido que examinarme. De esto ya he ido hablando, porque, como digo, me gusta insertar los post en mi contexto vital. En concreto, desde que empecé a escribir en el blog he participado en dos procesos selectivos destinados a dotar de personal a la biblioteca de la US, y otro a la biblioteca de la Universidad de Valladolid. Lo de Valladolid fue una cosa puntual, pero en Sevilla está mi futuro y aún no he conseguido sacarme la plaza de técnico. Estoy cerca, pero todavía me quedará hacer un examen más. No obstante, esta vez lo que se han convocado han sido oposiciones al nivel superior al mío. En teoría, tenía libertad para evitar el follón, pero me va la marcha y me he puesto a estudiar. En vista de eso, el próximo día 30 de mayo me enfrentaré a la primera prueba, lo que implica que me he visto obligado a apretar en los dos últimos meses. Por esa razón, he estado abducido y no he podido inventarme ningún plan de los que son objeto de En Ole Väsynyt.
A pesar de lo dicho, no he querido romper la tradición de redactar al menos un post al mes. En abril, pude engancharme a una excursión, precisamente organizada en el contexto laboral, y estuve de visita en Coria del Río. En mayo, la cosa se ha puesto más chunga, porque tengo el examen en unos días y no doy a basto (ni siquiera debería estar escribiendo esto).
Pese a esto, también me he resistido a saltarme la tradición, de manera que el otro día, aprovechando que tuve la oportunidad de realizar una actividad fuera de lo normal, saqué la cabeza de los libros por una mañana y me curré un plan que se puede encuadrar perfectamente en este blog. Cierto es que fue en Sevilla, pero eso no es raro. De hecho, el presente es el post número 14 que escribo sobre mi ciudad, porque siempre digo que hay veces que me encanta hacer de turista en ella.
Sesión de masaje
El caso es que a María le tocó hace un tiempo, en un sorteo realizado en una fiesta del colegio de mis sobrinos, una sesión terapéutica gratuita en Inhala Massage & Wellness Center. Ese es el plan que me refiero que iba que ni pintado en este blog. Esa clase de experiencias, cuando las vivo en otras ciudades las cuento aquí, y siempre que las disfruto en Sevilla y me cuadra, pues también. En esta ocasión, me ha venido genial. Además, como he adelantado, dado que nos dimos el masaje el sábado, al salir nos fuimos a tomar una cerveza al corazón de la Sevilla guiri, y luego vimos una exposición en el Archivo de Indias. La mañana fue 100% En Ole Väsynyt.
Pero vamos por partes. Inhala Massage & Wellness Center es un centro de masajes que está en la Calle Monsalves, en pleno casco histórico de Sevilla.
Como he contado, yo acabé allí de casualidad, pero estoy seguro de que volveré, porque la experiencia me encantó. Al principio, la chica me preguntó si prefería un masaje suave, medio o fuerte, ya que en Inhala adaptan la terapia a las condiciones y a los deseos de cada uno. Yo, como no, me fui de guay y le dije que lo quería cañero. No es ningún secreto que me va la leña, pero también es una realidad que no soy un Navy SEAL, ni un GEO. No me han entrenado para soportar torturas físicas sin pestañear. Por eso, cuando la masajista llevaba 5 minutos liada con mi espalda, le tuve que pedir que aflojara un poco. La fuerza que tenía era tremenda, y estaba viendo las estrellas. Me gusta la intensidad, pero no soy masoca. A partir de ese momento redujo el vigor, y el resto del repaso fue espectacular. Durante una hora, apretó en su justa medida, por la espalda, por las piernas, por los pies, por el cuello y por la cabeza. Fue una gozada.
Por otro lado, el ambiente en Inhala era el que uno se espera en estos sitios. En efecto, en la sala de masajes había imágenes de Buda, cuadros de árboles de la vida y música suave. Es lo suyo. No obstante, el misticismo no fue excesivo, es decir, que hay gente que toma lo mejor de las filosofías vitales orientales, lo adapta a la vida real y lo transmite, y también hay personas en esa onda que no inspiran paz, sino que llevan el asunto al plano del mal rollo. En Inhala, las instalaciones invitaban al reposo y las dos masajistas me transmitieron buenas vibraciones, por lo que puedo afirmar que son de los que le sacan partido a una atmósfera zen bien entendida.
Cervecita en el Salvador
Cuando salimos de Inhala Massage & Wellness Center ya habíamos dejado atrás el mediodía y estábamos en la hora del aperitivo. Yo había decidido tomarme la mañana libre, así que no dudamos en ir a disfrutar de una cervecita. Sevilla mostraba su cara más agradable, no hacía demasiado calor y había que aprovechar. Dado que el destino final era el Archivo de Indias, dirigimos nuestros pasos hacía la parte sur del centro de la ciudad. A medio camino, nos paramos en la Plaza del Salvador.
Los bares que dan la Plaza del Salvador son un clásico para cualquier sevillano. Lo de echar unas cañas en ella es algo que se hace desde siempre. Lo que pasa es que ahora, tanto La Antigua Bodeguita del Salvador, como la Bodega Los Soportales, se han adaptado a los tiempos y se han refinado un poco, con el objetivo de cautivar a los turistas. Antaño, te pedías las cervezas en la barra y te las ventilabas de pie en la plaza, o sentado en los escalones de la iglesia que tiene enfrente, a la vez que te quitabas el hambre gracias a las patatas fritas del puesto ambulante o del quiosco que hay no muy lejos. En la actualidad, esto ya es imposible de hacer. Sin embargo, he de reconocer que La Antigua Bodeguita del Salvador, que es donde nosotros estuvimos, se ha reconvertido bien, porque es verdad que han montado el tema con la idea de atraer a los guiris, pero yo soy sevillano y también me sentí a gusto. De hecho, las papas aliñás que me tomé fueron de las mejores que recuerdo.
Exposición en el Archivo de Indias
Después del agradable rato en La Antigua Bodeguita del Salvador, completamos la mañana de relax yendo a la mencionada exposición del Archivo de Indias, que se titulaba El Arte de Preservar la Memoria. La misma lleva montada desde marzo.
Lo cierto es que yo quería ver El Arte de Preservar la Memoria desde que la inauguraron, pero llevo una primavera de locos y no había visto el momento de ir. Como es imposible que pueda arrancar más ratos antes de examinarme, el otro día me di cuenta de que era la última oportunidad para visitar la exposición, salvo que suspenda la primera prueba de la oposición, claro, que entonces el 30 de mayo estaré libre, pero como lo deseable es que eso no ocurra y que tenga que presentarme a la segunda, a finales de junio, pues opté por sacar el hueco el sábado y nos fuimos para el Archivo de Indias, tras el receso en la Plaza del Salvador.
En septiembre de 2019, ya hablé en este blog de otra exposición que vi en el Archivo de Indias, llamada El Viaje Más Largo, que estuvo dedicada a la expedición que dio la primera vuelta al mundo, entre 1519 y 1522. El Arte de Preservar la Memoria fue más modesta.
No obstante, a mí me encantó, aunque es cierto que mi nivel de imparcialidad fue mínimo, ya que El Arte de Preservar la Memoria se ha montado con motivo del 240 aniversario de la inauguración del Archivo General de Indias, y gira entorno al mundo de la archivística. En concreto, sus objetivos son revelar el valor histórico de los documentos que se conservan en el Archivo de Indias, ensalzar las labores de investigación que en él se realizan y poner en valor los quehaceres que lleva a cabo el personal técnico de la institución. María es archivera, así que una muestra que está focalizada en explicar cosas relativas al trabajo de ese gremio tan desconocido, necesariamente tenía que llegarme.
María no se parece en nada a la archivera que estaba tipificada en la exposición, como ha quedado patente en otros posts en los que hay fotos suyas, pero sí es verdad que a veces se pone una bata blanca para trabajar...
El caso es que El Arte de Preservar la Memoria es una exposición pequeña, pero muy interesante, no solo por la información que proporciona del trabajo de los archiveros, sino también por los documentos que muestra, que pertenecen a los fondos del Archivo General de Indias. Todos los que vimos eran originales, lo cual es un lujo.
Nunca me han hecho tilín las exposiciones y los museos en los que se exhiben facsímiles o réplicas. Me parecen un timo. Por eso valoro tanto que, en las muestras, se puedan contemplar originales en las vitrinas. En ese sentido, en El Arte de Preservar la Memoria me gustó especialmente ver el Libro de Registro de Pasajeros a Indias, abierto por una página en la que hay verdaderas anotaciones de septiembre de 1509.
El Archivo General de Indias se creó en 1785, con el objetivo de que se custodiaran en él todos los fondos, generados desde 1492, relacionados con la administración de los territorios americanos españoles, lo cuales se encontraban dispersos por diversos archivos. Por esa razón, hay allí documentos incluso del siglo XV, como el que acabo de enseñar en la foto. Sin embargo, en el Archivo se conservan también curiosos manuscritos relacionados con el funcionamiento interno de la propia institución. Dado que la misma ha cumplido 240 años, está claro que muchos de ellos tienen un interés enorme. A mí, me gustó especialmente el Listado de Empleados Existentes en el Archivo General de Indias en Enero de 1788 y Necesidades de la Futura Plantilla, con Indicación de sus Sueldos y Dotación Anual.
Las Reales Ordenanzas para el Archivo General de Indias es el reglamento que organizó el archivo y es una de las principales fuentes precursoras de la archivística moderna, ya que define la manera de describir documentos, en un momento en el que aún no existían normas internacionales.
Aparte, en la exposición se le dio publicidad a todo lo que implica el trabajo archivístico hoy en día. Como archivero consorte que soy, creo que montarla ha sido un acierto.
Por otro lado, en la exposición vimos un cuadro de Francisco de Goya que es propiedad del Archivo General de Indias. Se trata de Retrato de Carlos IV.
Con respecto al edificio del archivo, el mismo, que en origen se construyó para ser usado como lonja de mercaderes, es un icono en Sevilla.
Sin embargo, hay que decir que la mayor parte de la actividad archivística de la institución no se realiza en el Edificio de la Lonja, sino en el contiguo Edificio de la Cilla.
El Edificio de la Cilla es un inmueble histórico que se encuentra enfrente del Edificio de la Lonja, tal y como se muestra en la maqueta. A lo largo de los años, ha tenido un montón de usos, hasta que se acabó de rehabilitar en 2005 para que ejerciera de anexo de la sede principal del Archivo General de Indias. Lo curioso es que los dos edificios están unidos por un túnel subterráneo, que permite, por ejemplo, llevar fondos desde el depósito de seguridad, que se halla en la segunda planta del Edificio de la Lonja, a la Sala de Investigadores, que se ubica en el de la Cilla, sin sacar los documentos a la calle.
Por último, he de decir que en 2019 comenté que ya no había cajas vacías en las emblemáticas estanterías de madera de caoba del archivo. No es verdad.

Antaño, en esas estanterías se guardaban realmente los documentos, pero en la actualidad los mismos deben estar más protegidos, de manera que lo que ven los visitantes son un montón de cajas de cartón sin nada dentro. Se ve que, con motivo de la exposición que vi en 2019, las baldas las habían vaciado, cosa que yo alabé, pero lo cierto es que aquello fue algo temporal.
El otro día, los pasillos que no albergaban la exposición presentaban su aspecto normal, y en ellos sí había anaqueles repletos de cajas de pega.
Tampoco pasa nada. Entiendo que no se pueden conservar los documentos ahí, y que no queda bien tener vacías las baldas. En todo caso, a mí me gustaría visitar los verdaderos depósitos del Archivo General de Indias, pero hoy en día eso no es posible, ni siquiera para María, que es del gremio, pero que no trabaja en esa institución. De momento, me conformaré con ver lo mismo que el resto del mundo.
Por mi parte, tras el breve paréntesis, lo que que toca ahora es regresar al estudio. El próximo sábado tengo el primer examen. Si lo paso, habrá un segundo. Seguiremos informando.
Reto Viajero POBLACIONES ESENCIALES DE ESPAÑA
Visitado SEVILLA.
En 1977, % de Poblaciones Esenciales ya visitadas en la Provincia de Sevilla: 14'2% (hoy día 100%).
En 1977, % de Poblaciones Esenciales de España ya visitadas: 0'2% (hoy día 36'8%).
Reto Viajero TESOROS DEL MUNDO
En 1977, % de Poblaciones Esenciales ya visitadas en la Provincia de Sevilla: 14'2% (hoy día 100%).
En 1977, % de Poblaciones Esenciales de España ya visitadas: 0'2% (hoy día 36'8%).
Reto Viajero TESOROS DEL MUNDO
Visitado SEVILLA.
En 1977 (aún incompleta esta visita), % de Tesoros ya visitados de la España Musulmana: 10% (hoy día, completada ya esta visita, 50%).
En 1977 (aún incompleta esta visita), % de Tesoros del Mundo ya visitados: 0'1% (hoy día, completada ya esta visita, 4'7%).
Reto Viajero MUNICIPIOS DE ANDALUCÍA
Visitado SEVILLA.
En 1977, % de Municipios ya visitados en la Provincia de Sevilla: 0'9% (hoy día 67'6%).
En 1977, % de Municipios de Andalucía ya visitados: 0'1% (hoy día 22'4%).
En 1977 (aún incompleta esta visita), % de Tesoros ya visitados de la España Musulmana: 10% (hoy día, completada ya esta visita, 50%).
En 1977 (aún incompleta esta visita), % de Tesoros del Mundo ya visitados: 0'1% (hoy día, completada ya esta visita, 4'7%).
Reto Viajero MUNICIPIOS DE ANDALUCÍA
Visitado SEVILLA.
En 1977, % de Municipios ya visitados en la Provincia de Sevilla: 0'9% (hoy día 67'6%).
En 1977, % de Municipios de Andalucía ya visitados: 0'1% (hoy día 22'4%).






























































