A finales de 2023, visité el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial y estuve en la población en la que se encuentra enclavado, que se llama igual. Sin embargo, en aquel momento no llegué a escribir un post sobre ella. La semana pasada regresé a San Lorenzo del Escorial, tanto al monasterio como al pueblo, y ahora sí le voy a dedicar unas palabras a este último, ya que eché un buen rato en él.
Creo que la mayoría de la gente de España no es consciente de que hay una localidad que se llama San Lorenzo de El Escorial y otra que se denomina El Escorial a secas. Yo, al menos, lo he sabido hace poco. El Escorial es el pueblo primigenio, aunque esté en un segundo plano por culpa de su advenedizo vecino, que es el que alberga realmente el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, lo que hace que haya adoptado incluso el nombre de ese gran edificio.
San Lorenzo de El Escorial en la historia
Resulta que en 1556, año en el que Felipe II subió al trono de España, El Escorial no era más que una pequeña aldea, ubicada a los pies de la Sierra de Guadarrama. Esa era la realidad cuando, en 1558, el rey decidió erigir un gran complejo monástico que albergara la tumba de su padre, Carlos I, satisfaciendo así su voluntad póstuma. Para hacerlo, eligió una amplia dehesa, que estaba a 3 o 4 kilómetros de El Escorial. Desde el primer momento, ese pelotazo fue bueno para este pueblo, ya que adquirió rango de villa, por lo que pasó a contar con un término propio y con un alcalde. Después, a lo largo de lo que quedaba de siglo XVI, El Escorial sufrió una enorme transformación urbanística, destinada a satisfacer las necesidades que trajo consigo el regio edificio.
Sin embargo, el siglo XVIII no fue tan benevolente con El Escorial, puesto que, durante la época ilustrada, el pueblo dejó de ser capaz de complacer al numeroso séquito real, cuyos integrantes empezaron a ver con buenos ojos el poder alojarse más cerca de la residencia del monarca, ubicada en el Monasterio. Finalmente, en 1767, los monjes de este permitieron que se comenzaran a construir edificios cerca, lo que provocó el rápido surgimiento de un núcleo habitado a uno de sus lados, denominado San Lorenzo. El mismo creció muy rápido, y estuvo a la gresca con el antiguo asentamiento desde el principio, hasta el punto de que se desgajó de él en 1792 y adquirió el rango de población nueva. Gracias a ello, pasó a gozar de jurisdicción civil, criminal y administrativa autónoma, así como de termino propio. El Escorial, por su parte, quedó eclipsado para siempre, aunque hoy día siga siendo el hogar de unas 17.000 personas.
Ya en el siglo XX, San Lorenzo de El Escorial se convirtió en uno de los destinos preferidos de la burguesía madrileña para veranear. Es normal, porque es un lugar fresco en época estival, porque está a menos de 50 kilómetros de la capital, y, como no, porque tiene en su casco urbano un edificio histórico que es impresionante, por lo que destila caché.
Un primer acercamiento a San Lorenzo de El Escorial
Por San Lorenzo de El Escorial se disputó, hasta 2017, una carrera que se hizo famosa, porque en ella se subía una cuesta asesina que medía 1.300 metros y que tenía un 13% de desnivel medio. Era una rampa tan bárbara para ascenderla corriendo, que se le puso el apelativo de Cuesta Rompecorazones. La misma empezaba al comienzo de la Calle Cañada Nueva y terminaba al final de la Calle Cesáreo Pontón. El tema es que me hubiera gustado verla el otro día, pero esta vez no pudo ser, porque fuimos a San Lorenzo con el objetivo de visitar su famoso monasterio y no tuve mucho margen para curiosear por el pueblo. Sin embargo, para conocerlo un poco, me vino muy bien el hecho de que dejáramos el coche en el aparcamiento subterráneo que hay debajo de la Plaza de la Constitución.
Esta plaza, con permiso del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, es el epicentro de la localidad. Gracias a que aparcamos el coche en su subsuelo, la recorrí entera al salir a la superficie.
De hecho, no solo anduve por la Plaza de la Constitución, sino que pude contemplarla con calma, ya que nos tomamos un desayuno de media mañana en la Pastelería Paco Pastel, que tiene las mesas de su terraza en la propia plaza.
Después de desayunar, ya sí nos encaminamos hacia el cenobio filipino, bajando por la Calle Floridablanca. Esta se encuentra flanqueada por árboles, lo que hace que sea realmente bonita.
La Calle Grimaldi, que es una bocacalle de la Calle Floridablanca, es la que conecta el meollo del pueblo con la Lonja del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.
Por tanto, nuestro recorrido por San Lorenzo de El Escorial estuvo mediatizado por la visita al colosal edificio monacal, que tiende a opacar al resto de la población.
Sin embargo, al salir del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial nos quedamos a almorzar en la localidad, por lo que pude alejarme un poco de la zona que había visto por la mañana. En concreto, comimos en Vesta Taberna, que es un restaurante que monta su terraza en la Calle Xavier Cabello Lapiedra.
En Vesta Taberna, la originalidad de los platos y su presentación no va unida a un precio demasiado alto, por lo que salí satisfecho, dado que resultó ser una magnífica opción para saborear recetas finas y buenas por una cantidad moderada de dinero. Eso sí, fue curioso ver al chef ejerciendo de camarero. Me da la impresión de que el hombre tuvo problemas de personal y se vio obligado a salvar los muebles. Esa circunstancia le provocó un pelín de estrés, pero la verdad es que cumplió con su objetivo, porque la comida estuvo muy rica y el almuerzo avanzó con suficiente agilidad. He conocido negocios, atendidos por personas que sí que se dedican profesionalmente a ser camareros, que funcionaron peor.
En definitiva, San Lorenzo de El Escorial es una población atractiva, en la que es indispensable visitar el Real Monasterio, pero en la que también hay que explorar otros rincones con un cierto detenimiento. Me da que eso es algo que no se suele hacer, pero yo tengo la intención de volver en cuanto tenga la oportunidad, para profundizar un poco más en los encantos ocultos de la localidad.
Reto Viajero POBLACIONES ESENCIALES DE ESPAÑA
Visitado SAN LORENZO DE EL ESCORIAL.
En 1985 (primera visita incompleta), % de Poblaciones Esenciales visitadas en la Comunidad de Madrid: 3'8% (hoy día, confirmada ya esta visita, 34'6%).Visitado SAN LORENZO DE EL ESCORIAL.
En 1985 (primera visita incompleta), % de Poblaciones Esenciales de España ya visitadas: 0'8% (hoy día, confirmada ya esta visita, 36'8%).









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