Las Cascadas del Huesna fueron declaradas Monumento Natural en 2001. En total, la superficie protegida ocupa 16.196 m², e incluye una serie de pozas y de saltos de agua, que han sido creados con los años por el Río Huesna. En esa zona, el suelo es de travertino, que es un tipo de roca caliza relativamente blanda, la cual ha sido erosionada en unos lugares por el abundante caudal del río. Este también ha favorecido la acumulación del carbonato de calcio limado en otros sitios. Todo esto, unido a la pendiente que hay a lo largo de un par de kilómetros del cauce fluvial, ha provocado que se hayan formado las cascadas, así como las piscinas naturales que tienen a sus pies.
Yo nunca había tenido la oportunidad de recorrer ese tramo protegido del Río Huesna con tanta calma, aunque en 2019 la visita no estuvo mal, como reflejé en el correspondiente post. En aquella ocasión, además de hablar del galimatías que existe en relación con el nombre exacto del río, hice mención a lo que había visto del Monumento Natural.
Esta vez, sin embargo, he profundizado en el lugar en mayor medida. En efecto, durante un buen rato visité con detenimiento los tres saltos de agua más grandes que hay en el trecho del río en cuestión. Todos son espectaculares.
El sitio es tan idílico como se ve en las fotografías, aunque tengo que reconocer que el hecho de ir un domingo de agosto hizo que aquello no fuera, precisamente, un remanso de paz...
Un poco de desmadre
En las pozas de las Cascadas del Huesna no se permite el baño. Allí no lo pone de una forma tan clara como debiera, pero la prohibición se menciona de manera expresa en todas las páginas web que he consultado que hacen referencia al Monumento Natural. Sin embargo, en las bañeras naturales había decenas de personas en remojo. La verdad es que, a pesar de lo que muestro en las fotos que he puesto arriba, que están tomadas con habilidad y con paciencia para que no salga nadie, la peña estaba un poco desmadrada junto a las cataratas. En principio, no vi que se estuviera cometiendo ninguna tropelía contra el medio ambiente, pero, desde luego, no se cumplía con la normativa. Yo no me metí en el agua, claro, aunque sí estuve cerca de ella.
El Martinete
Aparte de todo, muchos de los que rondaban las Cascadas del Huesna el pasado domingo estaban de pícnic. Lo cierto es que hay un frondoso bosque en la zona que rodea el río en ese tramo, lleno de álamos, fresnos, olmos y alisos, en el que se pueden pasar las horas de calor muy a gusto. Si a eso le sumamos que el personal, además, va allí a bañarse, pues el resultado es que el enclave es un punto de referencia en los alrededores, para pasar los días de asueto estival.
Sin embargo, en esta ocasión nosotros nos dejamos en casa las sillas de playa y las tarteras, y comimos a mediodía como señores, dado que habíamos reservado en el Restaurante El Martinete.
En el futuro, me gustaría regresar a las Cascadas del Huesna en una época del año diferente, para hacer un estudio pormenorizado de como son los cerca de 2.000 metros de río que están declarados Monumento Natural. De momento, he dicho que hay tres grandes cataratas en ese tramo, y el otro día ya me paseé con tranquilidad por parte de la intricada orilla del torrente, siguiendo el curso del agua, pero el cauce fluvial tiene más puntos atractivos en los que quiero ahondar pronto.
Reto Viajero MARAVILLAS DE ANDALUCÍA
Visitado CASCADAS DEL HUESNA.
En 2004 (primera visita), % de Maravillas de Andalucía visitadas en la Provincia de Sevilla: 37'5% (hoy día 75%).
En 2004 (primera visita), % de Maravillas de Andalucía visitadas: 14'8% (hoy día 40'5%).







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