18 de abril de 2026

CARRERA POPULAR CERRO-AMATE 2026

La Carrera Popular Parque Amate del 2000 fue la segunda carrera que disputé en mi vida. El día de la prueba tenía 23 años.


Un mes antes, había debutado en la Nocturna del Guadalquivir y el veneno de las competiciones atléticas populares se me había colado en la sangre. 267 carreras y casi 26 años después, he vuelto al entorno del Parque Amate a correr contra el crono.


Dado que mi relación deportiva con el distrito Cerro-Amate viene de lejos, no está de más hacer un poco de historia...

Cerro-Amate y su carrera

Sevilla se divide en once distritos. El que tiene la renta per cápita más baja se denomina Cerro-Amate. Allí, la vida no es fácil y los problemas son frecuentes. Sin embargo, la competición atlética que discurre por sus barrios estaba bien asentada en el calendario de carreras populares de la ciudad, cuando yo participé en ella por primera vez. De hecho, la edición del 2000 de la cita fue la decimoquinta, como se ve en el cartel que he puesto arriba. Al año, la prueba se celebró de nuevo, y yo regresé. Después, no volví a cruzar su meta hasta 2012. 

Sin embargo, entre 2001 y 2012 sí estuve apuntado al evento en otro par de accidentadas ocasiones. Llama la atención, porque en 26 años he sufrido muy pocos percances logísticos relacionados con carreras, y dos de ellos han sido en la prueba que circula por el Parque Amate y por sus barrios aledaños. Del primero de esos problemas, que acaeció en 2002, hablé en un post en 2019, por lo que no me voy a repetir. La historia se puede leer allí. El segundo incidente fue en 2011. Entonces, ya daban un solo dorsal para todas las citas anuales del circuito de carreras del Instituto Municipal de Deportes de Sevilla, igual que ahora. 


La cosa fue que, aquel domingo de marzo de 2011 se me olvidó en casa el dorsal en el último momento, de manera que me planté en el Parque Amate sin él. Esa mañana completé el recorrido, pero lo hice en plan pirata, por lo que nunca he tenido en cuenta la prueba de cara a mis estadísticas personales. En 2012, volví y me desquité justo a tiempo, porque la carrera no se celebró más. Este 2026 ha regresado al calendario.

Hay que decir, no obstante, que la carrera ha cambiado de nombre varias veces. En mis primeras participaciones se llamaba Carrera Popular Parque Amate, como se ha visto, porque empezaba y terminaba dentro de esa zona verde, que actúa como eje de todo el distrito y separa a sus diferentes barrios. Posteriormente, la prueba se denominó Carrera Popular Amate, por las buenas, y en los últimos tiempos pasó a ser la Carrera Popular Este, que era la designación oficial del distrito en esos años. Ahora, este se ha rebautizado como Cerro-Amate y el evento también.

Una carrera masiva

Antaño, las antiguas versiones de la Carrera Popular Cerro-Amate que se celebraron comenzaban y acababan dentro del Parque Amate, como he comentado antes. Sin embargo, en esta ocasión no fue así. Dada la cantidad de personas que disputan las carreras del IMD hoy en día, el domingo fue mejor idea que la salida y la recta de meta estuvieran ubicadas en la aledaña Avenida La Revoltosa, que es mucho más ancha.


A modo de referencia, es relevante indicar que las ediciones de 2000 y de 2001 de esta carrera las acabaron 1.061 y 1.005 personas, respectivamente, mientras que el otro día cruzaron la meta casi 3.500 corredores. Con ese volumen humano no se puede correr por los caminos interiores del Parque Amate, eso es evidente. No obstante, en Cerro-Amate hay muchas calles que sí son capaces de absorber a esa muchedumbre, por lo que el circuito no ha cambiado demasiado.


Buen sabor de boca

No es habitual que yo acabe una carrera tan satisfecho con mi actuación como el otro día. Sin embargo, mis expectativas eran tan exiguas, que me conformaba con atravesar la meta en menos de 50 minutos. Teniendo eso en cuenta, es normal que mis 47:44 me parecieran una marca sensacional. Al final, todo es subjetivo.

El caso es que me lesioné levemente en noviembre, se me chafó una prueba que iba a disputar, y en ese momento desconecté y dejé de pensar en competir. Estoy estudiando oposiciones otra vez, y mi cabeza va a estallar, por lo que llevaba unos cuantos meses sin tener ni siquiera la tentación de apuntarme a ninguna carrera. 

Sin embargo, hace unas semanas hubo un par de días en los que no salí a correr pudiendo hacerlo, lo cual es rarísimo en mí, y al darme cuenta de que me estaba acomodando, pensé que me podía venir bien tener un objetivo competitivo. Lo que pasa es que, realmente, dado el examen tan importante que me acecha antes del verano, no era el momento de programar citas que me supusieran complicaciones logísticas. Por ello, rebusqué objetivos motivadores y asequibles, y se me ocurrió la posibilidad de disputar otra vez las cinco carreras anuales del circuito del Instituto Municipal de Deportes de Sevilla


En 2014 y 2017 ya hice pleno en el circuito, y a finales de febrero me planteé el objetivo de correr las cinco pruebas por tercera vez. Eso sí, en 2014 mi tiempo medio de todas las carreras fue de 41:17, y en 2017 fue de 42:17. Ahora, esas marcas me parecen ciencia ficción, pero da igual. Lo pensé, y el reto me motivaba. Sin embargo, por desgracia, apenas dos días antes de la primera cita, que fue el 15 de marzo, el sóleo me dio un inesperado leñazo que me dejó cojo. El desafío se me fue al carajo sin haber empezado aún a perseguirlo. 

No obstante, el dorsal ya lo tengo en casa y es el mismo para todo el circuito, por lo que sería una tontería ignorar las demás carreras de este. Por ello, en 2026 finalmente el objetivo es emular lo que hice en 2013 y en 2019, cuando solo me faltó una prueba para completar el pleno. En vista de eso, el pasado domingo me dirigí al Parque Amate, casi tres lustros después de la última vez, con la intención de bajar de 50 minutos. En 2025, los diezmiles que corrí, salvo uno, los hice en 47 minutos, pero ahora iba con la impresión de que estaba incluso peor. No en vano, la lesión del sóleo me había obligado a parar tres semanas. En consecuencia, el otro día me lancé a competir habiendo entrenado muy poco en el mes precedente. Por esa razón, me sorprendió el nivel que logré alcanzar, así como las sensaciones. 

El tema es que yo estaba dispuesto a avanzar junto a la liebre de los 50 minutos, pero, al echar a correr, la que se me quedó delante fue la de los 45. Yo, ni por asomo intenté seguirla, pero me animó el hecho de que se me fuera alejando lentamente. Pronto, vi que los parciales que iba marcando eran inferiores a 5:00 minutos el kilómetro y me di cuenta de que tenía verdaderas opciones de lograr el objetivo. 

Ciertamente, fui estable mucho rato, aunque hubo un momento en el que tuve que levantar un poco el pie. En efecto, tras correr bastante tiempo a 4:40, más o menos, el kilometro 8 lo hice en 4:57. Lo cierto es que venía de hacer el 7 en 4:54 y pensé que el final se me iba a atragantar, pero, por suerte, había calculado bien y tenía gasolina aún en la reserva, por lo que pude apretar un pelín, clavé el 4:51 de media en los dos últimos miles, y entré en meta con margen. Ahora, miro la foto y me sorprende la cantidad de gente que llevaba alrededor. Yo iba tan a lo mío, que ni me di cuenta.



En definitiva, terminé con buen sabor de boca. Las carreras de la ciudad de Sevilla son llanas y suelen discurrir por calles largas y rectas, por lo que siempre me han gustado. El otro día acabé contento, y, aunque sigo teniendo que estudiar y no va a ser esta la temporada de ponerme grandes metas, por lo menos la próxima prueba del circuito, que será a mitad de mayo, sí me apetece correrla.

Por último, para finalizar quiero contar que María se pegó el madrugón y se vino conmigo a la carrera, por lo que no me fui a casa justo después de correr. En realidad, me apetecía aprovechar y desayunar por los alrededores del Parque Amate, dado que es una zona por la que no suelo ir en circunstancias normales. En vista de eso, acabamos en un bar que está situado en Palmete. El mismo es un barrio bastante humilde, pero cuenta con una parte moderna que tiene muy buena pinta. 


El barrio que colinda con el norte del Parque Amate, llamado Los Pajaritos, es el segundo más pobre de España, pero en Palmete, que queda al este, el desahogo es un poco mayor, sobre todo en la parte en la que nosotros estuvimos.

Total, que María y yo acabamos echando un buen rato de desayuno en la Cafetería Heladería Las Marismas. Esta temporada no va a ser, pero ahora ya tengo el objetivo de completar el circuito de carreras del IMD el año que viene, por lo que, si los del Ayuntamiento siguen manteniendo la presente cita en el calendario, volveremos por Cerro-Amate dentro de unos meses.


Reto Atlético 1.002 CARRERAS
Carreras completadas: 269.
% del Total de Carreras a completar: 26'8%.

Reto Atlético PROVINCIA DE SEVILLA 105 CARRERAS
Completada Carrera en SEVILLA.
En 2000 (año de la primera carrera corrida en Sevilla), % de Municipios de la Provincia de Sevilla en los que había corrido una Carrera: 0'9% (hoy día 40%).


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Si quieres comentar algo, estaré encantado de leerlo